La apicultura con viento en popa

El productor Alberto García Carbajo aseguró que este es un excelente año para la actividad en oasis. Mejoran los rendimientos.

Desde hace 15 años lleva adelante un emprendimiento apícola en el paraje Los Compartos, unos 10 kilómetros al noreste de la ciudad de General Alvear.

La base de operaciones es la propiedad familiar, donde tiene un apiario para trabajar con material vivo, aunque la mayor parte de su producción está diseminada en distintos puntos del departamento sureño.

“No sabía qué hacer con la finca; alguien me sugirió la apicultura y me apasionó”, dice Alberto García Carbajo, quien, tras una década y media en la actividad, algo más de 400 colmenas y el apoyo de su hijo, se apresta a dar un paso más para insertarse en el circuito comercial del material vivo a mayor escala, al margen de continuar con la producción de miel.

-¿Cómo cerró la última temporada apícola en la zona?

-Fue muy buena en producción de polen y de miel. La verdad es que para nosotros fue un año apícola excepcional. Veníamos de años muy secos, con poca cantidad de polen, poca cantidad de néctar, pero este último año cambió mucho.

En el oasis, no en el campo; porque en el secano la temporada fracasó. La flora del oasis, como el melilotus, el pájaro bobo, la alfalfa y otros yuyos de las zonas de fincas hicieron un buen aporte.

-¿El clima ayudó?

-Sí, porque las condiciones ideales son buen nivel de humedad relativa en el ambiente, incluidas algunas lluvias, y buenas temperatura. La producción de néctar está directamente asociada a esos factores.

Por eso, cuando vienen años secos, la pampa húmeda nos saca mucha ventaja en producción de néctar, pero no así de polen. Ahora, por ejemplo, ya empezamos a tener yuyos de invierno, muy temprano, y este año vamos a tener polen prácticamente todo el año.

-¿La apicultura es la actividad principal de la familia?

-Esa es la idea. Todavía no lo es porque creo que, hoy por hoy, estas poco más de 400 colmenas que tenemos no alcanzan para que podamos hablar de una unidad económica, a pesar de que algunos organismos nacionales dicen que el piso son 250. Si bien ha mejorado bastante el precio de la miel, hay que buscar por el lado del polen, la celda real y las reinas.

-¿Ustedes están produciendo principalmente miel?

-Básicamente miel, porque todavía no producimos material vivo en una cantidad comercial. Estamos tratando de llegar a eso. Venimos trabajando con material vivo desde hace unos cinco años, pero para atender nuestras necesidades y alguna venta ocasional.

Estamos sacando unas 500 o 600 reinas por temporada. Pero este año vamos a tratar de profundizarlo; vamos a hacer más intensivo el sistema, igual que con el polen.

-¿Están trabajando con ese objetivo?

-Sí, ya tenemos 200 babys con los que, con un nivel de producción ideal, vamos a tener 400 reinas fecundadas cada 15 días. La producción puede ser importante.

El período de producción de reinas depende del clima, pero en general se arranca a principios de setiembre porque se puede hace primicia en la zona y prácticamente hasta abril o mayo inclusive, si tenemos un clima como el de este año, se puede estar produciendo.

-¿Ustedes han sufrido el síndrome del despoblamiento de colmenas?

-No, en nuestro caso particular al menos. Sin embargo, hay un gran problema en todas las zonas productivas en general, que es la varroasis. Es una enfermedad que hay que controlar asiduamente; hay que rotar continuamente los acaricidas utilizados.

Controlando la varroa, la sanidad está en gran medida bajo control. De todos modos, el problema es que no hay un plan sanitario provincial, que sea coordinado, para evitar reincidencias.

-Estas buenas condiciones generales hacen que las colmenas vayan a entrar bien en el invierno.

-Sí, con buena población, con mucha reserva y con buena sanidad. Creo que el comienzo de la próxima temporada apícola va a ser muy bueno. Los yuyos de invierno van a empezar a florecer en junio-julio. A partir de julio-agosto ya se pueden empezar a incentivar colmenas. Esto es, darles jarabe (siempre que afuera haya polen), lograr que la reina adelante su postura y se pueda iniciar el ciclo anticipadamente, quizás 15 o 20 días.

No creo que vayamos a tener un invierno muy crudo por muchos días; y con tener unas horas con 15° de temperatura como mínimo, la abeja trabaja. Por eso creo que en los primeros días de setiembre ya vamos a estar llenando babys para producir reinas fecundadas.

-Al margen de la producción de material vivo para la venta, ¿tienen previsto incrementar sus apiarios?

-El objetivo, en principio, es aumentar el número de colmenas este año, si fuera posible en un 50%, para llegar a unas 600 en total. Queremos llegar a 300 tramperos de polen e incrementar también la producción de abejas reina fecundadas.

-¿Es difícil llegar a ese número?

-Es más difícil llegar a las primeras 250 colmenas, que es lo que el Senasa considera una unidad económica. En mi caso, este año con 320 o 340 colmenas hice 22 tambores de miel; algunas de las 400 colmenas no llegaron a ser productivas. En cada tambor entran aproximadamente 300 kilos.

-¿Cómo anduvo el precio?

-De $ 8,70 el kilo que se vendió el año pasado, este año vendí a $ 11,50 y me quedan los últimos tambores a $ 13,20 el kilo. Tuvo un aumento significativo y nos han dicho que el precio puede mejorar todavía.

Es que ha crecido la demanda; en general, falta miel en el mundo. En otros años, diferenciaban mucho las mieles oscuras de las claras. Estas últimas se pagaban más. Este año prácticamente no hubo diferencias de precio.

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