29 de diciembre de 2012 - 22:30

El "aparato” vs. el personaje

Si se confirma que Cristina Fernández ordenó elecciones unificadas en todo el país, el PJ local deberá hacer valer la fuerza de su estructura frente a un radicalismo que pretende apoyarse en la imagen de Cobos.

Cautela en el Gobierno provincial al conocerse la noticia de que desde la Casa Rosada habrían ordenado no desdoblar las próximas elecciones provinciales de las nacionales.

Si bien las informaciones dan cuenta de que Francisco Pérez se encuentra entre los que habrían aceptado no separar la convocatoria electoral provincial de la nacional, algunos de sus voceros aseguraban ayer no poseer ninguna comunicación oficial y que nada podía confirmar si el planteo le había sido transmitido, porque el gobernador se encuentra de vacaciones.

De todos modos, aseguran en ámbitos del Ejecutivo local que aún nada está decidido. "Son variables. Pensamos que, de todos modos, la decisión final se mantiene para febrero", afirmó la fuente consultada del entorno del gobernador. Este portavoz reiteró que mayoritariamente el justicialismo local estaba hasta hace pocos días a favor de la separación de las elecciones y por eso se hablaba de que en febrero entre Pérez, Ciurca y los intendentes oficialistas iban a tratar de consensuar una fecha propia para la elección de legisladores provinciales. La idea era tomar la decisión mediante decreto, incluso enfrentando la segura reacción, en contra, de la oposición.

Sin embargo, en virtud de la supuesta decisión presidencial y de la rápida adhesión de varios gobernadores justicialistas, no hay que descartar que este asunto sea abordado cuando Pérez regrese de sus días de descanso, antes del 10 de enero. Febrero puede ser muy lejano si la impaciencia del cristinismo es real.

Además, generó algunas sospechas que el intendente "azul" de San Martín, Jorge Giménez, formulara recientes declaraciones a favor de la unificación de elecciones. ¿Sabía Giménez vía Mazzón que la orden unificadora llegaría desde el poder cristinista?

Reciprocidad con Cristina. La estrategia inicial del PJ provincial por el desdoblamiento tiene sus argumentos. La imagen de Cristina Fernández ayudó muchísimo el año pasado para permitir a la fórmula Pérez-Ciurca mantener en manos del peronismo la gobernación mendocina, a pesar del arrastre negativo en las mediciones que significaba la gestión de Jaque, pero ahora la figura presidencial parece encontrarse en descenso, según muchas encuestas, y Cobos es un candidato potable para la gente en elecciones abiertas, como son las primarias nacionales. Es por ello que muchos en el oficialismo prefieren buscar escenarios alternativos.

Saben los "caciques" departamentales que el poder territorial con que cuentan les da seguridad de realizar una buena elección si hay desdoblamiento, pero también son conscientes de que el cristinismo ahora exige reciprocidad y ahí se terminan muchos argumentos.

"Lo menos inteligente que pueden hacer en el peronismo es unificar elecciones, pero lamentablemente será muy difícil ir contra la corriente nacional", admitía ayer un dirigente que frecuenta a varios intendentes refiriéndose a la movida presidencial por una única fecha electoral.

A pensar en los recursos. El gobierno de Francisco Pérez cerró el año con el Presupuesto en la mano y sin asuntos urgentes pendientes en materia legislativa. Hubo conformismo en el Cuarto Piso con los números finales que arrojó la pauta tras el acuerdo con el radicalismo de Cornejo. Por eso la próxima meta, luego de las vacaciones de enero, era la jugada del desdoblamiento.

Ese acuerdo dejó un detalle a tener en cuenta: se limitó el endeudamiento y así se cortó el acceso a muchos recursos para obras en un año electoral. Hasta ahí todo solucionable si existía la posibilidad de separar la fecha de elecciones. Pero ante la negativa presidencial, la consecuencia es otra: tener que depender mayormente de lo que envíe la Nación. ¿Tienen los intendentes del PJ recursos municipales ahorrados como para enfrentar requerimientos que se traduzcan en respuestas electorales?

Por otra parte, sin el desdoblamiento, al justicialismo se le presenta una situación que Pérez no tendrá que dejar de observar: el posible sometimiento al poder kirchnerista en la conformación de las listas de candidatos.

Los intendentes y toda la estructura territorial del PJ confían en la fuerza tractora de sus candidatos pero las cosas se pueden complicar si desde la Casa Rosada se reclaman lugares preferenciales en las boletas para las organizaciones juveniles militantes.

En ese caso, Pérez tendría dos opciones a priori: acatar lo que le reclama el peronismo local o exigirle a éste disciplina con lo que mande el poder central. Panorama complicado si se tiene en cuenta que la relación entre la estructura tradicional del partido y el camporismo, no es la mejor.

Como ese choque aparece prácticamente inevitable, aseguran en el peronismo que lo más probable es que se busque algún tipo de negociación y que las heridas sean sólo leves. Candidatos de consenso sería la premisa para limar diferencias entre ortodoxos y camporistas y, de ese modo, tener fuerzas suficientes para intentar dar al PJ un triunfo.

No es el mejor momento para el radicalismo. Más allá del entendimiento final por el Presupuesto, que puede ser leído como un logro de la conducción partidaria de Cornejo, la UCR provincial cierra el año lamentando las fisuras que se produjeron en los últimos meses. Esa rotura terminó siendo funcional al PJ. Aunque se lo niegue o relativice, en ese quiebre mucho tuvo que ver la estrategia del oficialismo.

Desde el punto de vista electoral, la candidatura a diputado nacional de Cobos tiene la ventaja de dirimirse en primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. Aunque tenga competidores (se habla de Roberto Iglesias), si el ex gobernador mantiene su imagen, será la ciudadanía la que le dé respaldo.

Pero tampoco hay que descartar que el resentimiento interno sea de gran magnitud y la interna del principal partido de la oposición se dirima en las generales de octubre a través de alguna lista que compita por afuera del partido. Por ahora, conjeturas...

Si, como se especula, la idea de desdoblar se esfuma, el peronismo mendocino deberá hacer valer el poder de su estructura partidaria frente a una imagen aún hoy bien considerada entre la gente, como la de Julio Cobos. Aún hoy, porque el tradicional internismo de los radicales todo lo puede y, para las elecciones, falta bastante.

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