3 de junio de 2014 - 00:01

Anuncios que generaron diferencias

El anuncio de los ministros de Economía de las provincias vitivinícolas sobre sacar del mercado un mes de despachos provocó diversas apreciaciones dentro de los sectores.

El anuncio fue formulado en forma conjunta por los ministros de Economía de las principales provincias vitivinícolas: Mendoza, San Juan, La Rioja y Catamarca, con la presencia del titular del Instituto Nacional de Vitivinicultura.

En esencia, consistió en establecer una compensación (los europeos son muy sensibles al término subsidio) para las exportaciones, a los efectos de "sacar" del mercado 100 millones de litros de vino -un mes de despachos- y de esa forma tonificar el valor del traslado, a los efectos de morigerar la difícil situación por la que atraviesan los productores.

De acuerdo con lo señalado por los funcionarios, el stock vínico caería a 4,5 meses, lo que le daría una situación de "equilibrio" y no de "excedente", a la vez que se consensuó colocar en el exterior 60 millones de litros de mosto sulfitado (aproximadamente 20 mil de concentrado) que dejó la actual vendimia.

La pregunta sobre los motivos por los cuales se habla de exportar esos posibles excedentes tiene una respuesta clara y explícita: el mercado interno no ofrece seguridades de que vaya a aumentar, especialmente en un año difícil como el actual, tomado desde el plano de la economía.

Paralelamente se dispuso relanzar el crédito para retención de stocks, a los efectos de evitar que los productores se vean obligados a malvender sus vinos, acuciados por la falta de efectivo para poder hacer frente a las tareas culturales más próximas, como la poda. Las medidas anunciadas por los funcionarios provinciales generaron reacciones disímiles en los distintos ámbitos de la industria.

Algunos consideran que la situación actual no surge producto de los mercados, sino de la macroeconomía que afecta la industria, especialmente la inflación. Consideran que las decisiones políticas, en algunos casos "muy demagógicas" han generado que se pierda lo técnico para empezar a generar expectativas que no terminan alcanzando los objetivos buscados.

"El gran secreto de la vitivinicultura de los últimos años fue la renovación, la inversión, la búsqueda de mercados, pero también mantener a raya el fantasma de los sobre stocks.

Pero últimamente se comenzaron a correr las variables y nos encontramos con medidas tales como la fijación de un porcentaje mínimo para el mosto y después advertimos que la cosecha fue muy superior.

Todo fue porque se cambió el sistema", dijo una fuente consultada, la que agregó que "ahora hasta se pone en discusión la fecha de liberación, lo que de hecho consiste en cambiar normas técnicas para transformarlas en decisiones políticas. Estamos volviendo hacia atrás y se habla inclusive de precios mínimos, por lo que de aquí a volver a las regulaciones hay sólo un paso…".

El dirigente consultado se preguntó entonces si se concretará en los hechos el anuncio de "sacar" del mercado un mes de despachos. "Lo digo porque en el último año hubo varios anuncios similares pero nunca se concretaron", dijo, asegurando que se corre el peligro de la libanización del sector, en lugar de convocar y establecer, entre todos, cómo alcanzar las soluciones.

"Pero tienen que ser salidas de mercado, efectivas, reales, porque de lo contrario vamos a desandar un camino que habíamos transitado con verdadero éxito". Insistió entonces en la necesidad de despolitizar la vitivinicultura, buscando la salida y admitiendo los errores que se han cometido. Frente a ese planteo, hay otros que estiman todo lo que se haga para generar instrumentos que faciliten la salida de 100 millones de litros al exterior, "bienvenido sea", aunque también indican que los anuncios deben concretarse en los hechos.

Destacan que resulta interesante que se hable de derivar al mercado externo esa cantidad de litros, "porque el mercado interno este año va a estar muy complicado". "Yo le daría un voto de confianza al anuncio de los ministros", dijo un bodeguero, quien agregó que es importante hacer hincapié en el financiamiento en momentos difíciles como los actuales, asegurando que también resulta interesante el anuncio de sacar mosto al mercado externo.

De todos modos, rechazan con un "no" rotundo la posibilidad de modificar la fecha de liberación. "Es una medida que anduvo bien durante los últimos 20 años y no vemos motivos para modificarla", insistió la fuente, indicando que las bodegas, chicas y grandes, prepararon sus vendimias para comenzar a vender sus vinos el 1 de junio y no les pueden cambiar todo de un día para el otro. La situación laboral Según se supo, en los próximos días viajará a Buenos Aires una delegación del sector a los efectos de considerar el aporte de 1.800 pesos por trabajador que se otorgaría a las empresas que se encuentran en crisis.

De acuerdo con el cálculo hecho por los industriales, hay 3.500 empleos que están en riesgo porque la rentabilidad del pequeño productor es mínima o trabaja a pérdida. "Es un tema que tenemos que trabajar, porque el campo de Mendoza no tiene otras alternativas", se indicó, agregando la fuente que "cuando a alguien la plata no le alcanza corta por lo más fácil, que es el trabajador".

España La Argentina no es el único país que tiene problemas con posibles excedentes. Mucho más grave es la situación de España, donde se asegura que se ven obligados a derivar sus caldos al exterior ante la fuerte caída en el mercado interno, donde de los 27 litros per cápita anual se pasó a los 19 litros y ya muchos están hablando de 15 litros, como consecuencia de la crisis económica que afecta al país.

De acuerdo con una nota publicada en elmundovino.com, salir de la actual situación resulta difícil, en razón de que la mayoría de las empresas dedicadas a la elaboración son de carácter familiar y de dimensiones reducidas, lo que acentúa la atomización del mercado y dificulta, por cuestiones de solvencia y liquidez, la capacidad de supervivencia en el marco económico actual.

El problema también afecta a los productores y en ese sentido se indica que están pasando por una situación complicada, porque están muy fragmentados y cuentan con escaso poder de negociación, por lo que se quedan a expensas de los grandes distribuidores, que aprovechan la abundancia de oferta para presionar a la baja de los precios.

Debe consignarse que España es el país con mayor superficie plantada, con un millón de hectáreas, que significan el 30 por ciento del total de viñedos de la Unión Europea. La producción de vinos de este año superó los 52 millones de hectolitros.

LAS MAS LEIDAS