Como en un sueño del Medio Oriente, el Circo del Ánima, de Flavio Mendoza, llegó para conquistar corazones
Alma circense: Flavio Mendoza deslumbró
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Puntuales, los payasos abrieron el escenario mientras el público que llegaba se iba ubicando en las butacas, designadas por fila y número en la entrada, acompañado por señoritas de peluca rubia, vestido negro y labios rojos que oficiaban de acomodadoras, logrando un ingreso ordenado a la carpa, pero sobre todo la sensación de ya estar dentro del show. Sin embargo, esa sensación quedaría empequeñecida minutos más tarde, cuando comenzó el verdadero espectáculo de "El Circo del Ánima", de Flavio Mendoza, que está apostado en Mendoza desde el 20 de diciembre (y lo estará hasta el 20 de marzo).
La carpa, sin obstáculos visuales -como columnas o parantes- permite una percepción 360° del escenario principal que, como si fuera poco, está compuesto de dos círculos concéntricos que giran permitiendo un mayor despliegue de los artistas y un efecto "veo todo" para el espectador. Pantallas LED en varios planos, y un segundo escenario que asciende y se inclina hasta 90 grados (convirtiéndose en una nueva pantalla) terminan de conformar el complemento de luces y colores que acompañan al verdadero espectáculo: 35 acróbatas, equilibristas y malabaristas de nivel internacional, cantantes y músicos en vivo con un vestuario maravilloso (realizado en Estados Unidos, Francia y Argentina) de diseño oriental, mezcla de hindú y mundo árabe, con bordados de seda, gasas, espejos; largas cabelleras trenzadas y un maquillaje hiper detallado.
Cada escena remite al clásico circo de antaño, con acrobacias aéreas y acuáticas utilizando soportes como el columpio, la cama elástica y el subibaja; con contorsionistas, juegos de aros, acrobacias en mástil y casi todo el repertorio de destrezas físicas imaginables. Por momentos los cantantes -algunos de ellos también gimnastas- acompañan la puesta central, haciendo de cada cuadro un momento único.
La interacción con el público es permanente cuando los payasos, que en su vestimenta mantienen la estética general, hacen su ingreso y permiten jugar con algunos espectadores que son elegidos al azar para subir al escenario, donde se establece un momento de complicidad y humor, sin violencia, sin vulgaridades y sin lugares comunes.
La presentación tiene un entretiempo, en el que se pueden consumir algunas golosinas y bebidas como también adquirir merchandising con temática oriental, sacarse fotos con las gigantografías de los personajes del show o permanecer en una "plaza infantil" con juegos para los más pequeños.
Para el cierre de tan magnífica función no se podía esperar menos que al mismísimo Flavio Mendoza realizando acrobacias aéreas en el centro del escenario. Con el profesionalismo de toda una vida dedicada al circo, Flavio deslumbra y da un final digno de un espectáculo de jerarquía internacional. Es importante destacar que la presencia del dueño del circo en el escenario responde a que fue una función exclusiva para la prensa y que las venideras no contarán con la actuación de Mendoza al inicio y al final del espectáculo.
Así la provincia comienza a posicionarse como un polo atractivo para los artistas en verano, pero también para todos los turistas que vienen desde todas partes del mundo.
Circo del Ánima
Infraestructura: Carpa suspendida por un arco de 50 metros de diámetro por 25 metros de alto, que permite una visión plena de 360º. Sector vip, patio de comidas y merchandising.