El pequeño Alfie Evans respiró sin ayuda después de que el lunes lo "desconectaran" porque estaba en teoría "terminal". Si siguió respirando, ¿estaba terminal? ¿Qué derecho tiene la justicia a decidir si alguien debe morir? El tema es tan espinoso que se metió el gobierno de Italia en el medio, ya que el bebé es británico, y le dio la ciudadanía para que fuera tratado en Roma. Y el papa Francisco tuiteó sobre el caso.
Los médicos se quedaron "boquiabiertos" cuando fue claro que Alfie podía respirar por sí mismo, dijo el padre, Tom Evans, que ha librado una lucha para que no se retirara el soporte vital a su hijo.
Después se reanudó el suministro de agua y oxígeno, pero Alfie sigue respirando por sí mismo, explicó el padre, de 21 años. "No necesitó ayuda para el dolor", añadió.
Alfie tiene 23 meses y una enfermedad neurológica degenerativa no diagnosticada. Los jueces británicos consideran que las medidas para mantenerlo con vida son inútiles porque el cerebro del niño está prácticamente destruido por la enfermedad. Los médicos de Alfie en el Alder Hey Hospital in Liverpool tildaron de inhumana la "prolongación de su sufrimiento".
La Corte Suprema británica rechazó el viernes pasado las demandas de los padres del niño. El lunes, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ratificó la sentencia de la Justicia británica.
El hospital explicó en un comunicado que no informará más sobre el estado del menor "por respeto a la privacidad de Alfie y de su familia". "Este es nuestro procedimiento normal con todos los pacientes", se añadió.
La noche del lunes se vivieron momentos complicados en el hospital, cuando personas que apoyan a los padres invadieron la entrada del centro médico y la Policía los hizo retroceder. Ayer fueron desplegados agentes de policía fuera de la clínica.
El matrimonio quiere trasladar a su hijo al hospital del Vaticano Bambino Gesù en Roma, para lo que cuentan con el apoyo de la Santa Sede y del gobierno italiano.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia anunció la concesión de la nacionalidad italiana a Alfie. "El gobierno italiano espera que, como ciudadano italiano, se permita el traslado inmediato del bebé a Italia", señaló en un comunicado.
"Conmovido por las oraciones y la amplia solidaridad en favor del pequeño Alfie Evans, renuevo mi llamamiento para que se escuche el sufrimiento de sus padres y se cumpla su deseo de intentar nuevas posibilidades de tratamiento", tuiteó el papa Francisco a última hora del lunes.
El caso de Alfie Evans recuerda al de otro bebé británico gravemente enfermo, Charlie Gard. Sus padres perdieron también la batalla ante los tribunales para mantenerlo con vida y el pequeño de 11 años murió en julio pasado.
Más de 170.000 personas firmaron una petición en internet para que los médicos permitan el traslado de Alfie Evans a otro hospital. Cientos de manifestantes se congregan a diario frente al hospital rezando el 'Padre nuestro' .