21 de julio de 2016 - 00:00

Alexander Skarsgård: “El colonialismo ha adoptado nuevas formas”

El protagonista de “La leyenda de Tarzán”, que se estrena hoy en las multisalas locales, cuenta cómo se adaptó para este siglo XXI al personaje clásico creado por el británico Edgar Rice Burroughs hace más de 100 años.

El actor sueco Alexander Skarsgård, que alcanzó popularidad como Eric Northman, el seductor vampiro de la exitosa serie televisiva "True Blood", se puso ahora en la piel de Tarzán en esta nueva versión cinematográfica del personaje que se estrena hoy en todo el país y que dirigió David Yates, realizador de las tres últimas partes de la saga de "Harry Potter".

“He sido fan de Tarzán desde chico. Con mi padre (Stellan John Skarsgård, también actor) íbamos todos los sábados a la tarde al cine a ver a Johnny Weissmuller. Tarzán era el héroe de mi padre y él quería que yo también me enamorase del ídolo de su infancia", relató el blondo actor de casi dos metros de altura.

Esta versión cinematográfica que aggiorna para este siglo XXI al personaje literario creado por el británico Edgar Rice Burroughs en 1912, narra la historia de Tarzán y su vida aburguesada en Inglaterra bajo el nombre de John Clayton, años después de decidir dejar atrás la selva del Congo Belga junto a su esposa Jane.

"En cierto modo fue intimidante porque este proyecto es diferente a otras películas que hice. Me entusiasmó mucho el guión y me interesaba el personaje icónico de Tarzán, pero también fue sorprendente la presentación, porque no se trataba del hombre mono tradicional sino que toma el té con el Primer Ministro", manifestó el actor en conferencia de prensa en el Hotel Alvear de Buenos Aires, donde llegó para promocionar el film.

"Fue una manera inteligente de encarar la historia, distinta de las más de cien películas que se han hecho en el cine desde que existe el personaje. En este caso el viaje es inverso, empieza con el regreso a la selva de John Clayton", agregó.

La película cuenta también con las actuaciones de Margot Robbie ("El lobo de Wall Street") como su esposa Jane; Samuel L. Jackson ("Pulp Fiction") en la piel del aliado de Tarzán, George Washington William; Christoph Waltz ("Bastardos sin gloria", "Django sin cadenas") como el ambicioso y minucioso Leon Rom; y Djimon Hounsou ("Gladiador") encarnando al jefe de la tribu Mbonga.

Sin embargo y por mucho que quiera negar su pasado, John Clayton es invitado a regresar a la selva africana para oficiar de enviado de comercio del Parlamento, ignorando que en realidad será la carnada de una peligrosa convergencia de codicia y venganza ideada por el belga Rom.

Atravesada por los efectos especiales, la aventura, la acción y condimentada por guiños románticos, "La leyenda de Tarzán", que se puede ver en 2D o 3D, recreó los impresionantes escenarios naturales de la selva en los Estudios Leavesden, de Londres, y en exteriores alrededor del Reino Unido.

-Son muchas las versiones que se han hecho de Tarzán ¿Cómo lograste diferenciar tu personaje de los anteriores?

-Traté de no copiar. Una vez que empecé a trabajar en mi encuentro con el personaje, decidí mantenerme alejado de las viejas películas de Tarzán, no quería comparar mi personaje con el de los actores previos porque siempre es mejor crearlo desde una tela en blanco.

Empecé a trabajar desde el guión y desde lo que me entusiasmaba del personaje y pude sentir automáticamente la dualidad entre el hombre y bestia que Tarzán representa. Por un lado ese personaje sofisticado, un aristócrata victoriano, y por el otro un animal que fue criado por simios.

-¿Sentiste alguna identificación con Tarzán?

-El animal todavía está ahí y aunque Tarzán no quiere que aparezca, aflora lentamente cuando él vuelve a la selva, ahí es cuando la bestia sale y se convierte en Tarzán.

Creo que tiene que ver conmigo y con cualquier ser humano del planeta, todos tenemos esa dicotomía entre hombre civilizado, o que trata de serlo, y la bestia que tiene instintos animales que asoman en algún momento. Siempre fue muy interesante ver cómo y cuándo emergen esos instintos.

-Esta es la primera película de Yates como director después de "Harry Potter" ¿Cómo fue trabajar con él?

-Me alegró mucho enterarme de que Yates iba a dirigir la película. Ya probó que puede hacer películas divertidas, de aventura y de acción, y yo personalmente soy fanático de su obra previa en la televisión británica. Es un director que se preocupa mucho por los personajes, encara las historias y las relaciones entre ellos desde una mirada intimista y eso es muy importante para mí.

-¿En la historia hay una búsqueda de concientización sobre la opresión congoleña?

-Aunque es una película de acción y de aventura, la mayoría de las personas no sabe lo que pasó en El Congo, sobre el rey Leopoldo II, sobre el genocidio, cómo fue para la gente, para los animales y la naturaleza, así que esta es una oportunidad de echar luz sobre eso.

Me gustó que la historia se construya en un lugar y tiempo específicos, y tiene que ver más con el trasfondo pero a través de los ojos de Tarzán se muestra lo que esta gente le hizo al país. Creo que es algo relevante aunque hayan pasado hace más de 100 años.

-¿Creés que esos conflictos continúan vigentes?

-Creo que seguimos cometiendo los mismos errores una y otra vez, y torturándonos. Aunque la esclavitud fue abolida, el colonialismo ha adoptado nuevas formas, el sentido de superioridad y la prevalencia del imperialismo siguen siendo un gran problema hoy.

Un día de perros: "La vida secreta de tus mascotas"

Con dirección de Chris Renaud, el mismo de “Mi villano favorito”, llega ahora la también animada “La vida secreta de tus mascotas”, una historia de aventuras que supone que tanto perros como gatos, conejos y canarios, entre otros animales hogareños, viven divertidas peripecias cada vez que sus amos se van de la casa y los dejan solos.

Ambientada en un edificio en Manhattan, la película se centra en Max, un terrier bastante mimado cuya vida da un giro de 180 grados cuando su propietario trae a casa un perro callejero y lanudo llamado Duke.

A pesar de que no se llevan bien, Max y Duke terminarán uniendo sus fuerzas en contra de Snowball, un conejito blanco que está organizando un ejército de animales abandonados para vengarse de los que se encuentran felices con sus dueños.

Perrito argentino

En la versión doblada al castellano que se estrena aquí hoy, la voz de Duke es la del humorista argentino Martín “Campi” Campilongo, que fue elegido por la Universal para que Duke hablara, precisamente, con acento argentino.

El mismo Campi, emocionado por haber sido elegido para interpretar al coprotagonista de la película, comentó que Duke es un perro que habla con el “vos” y con la “ye” porteña, aunque con palabras que puedan ser entendidas en todo el mercado latino.

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