El juez de Garantías David Mangiafico ordenó la detención del jugador de la Primera de Independiente Rivadavia acusado de abuso sexual contra una niña de 3 años y considerado prófugo desde hace unos días. El magistrado ordenó que, una vez que sea detenido, el acusado permanezca con prisión domiciliaria mientras dure la instrucción del caso.
La Justicia ya había emitido un pedido de búsqueda y captura nacional e internacional del futbolista, que permanece en calidad de prófugo. El pasado 2 de enero una mujer se presentó a denunciar el caso, que fue derivado a la fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual. El fiscal Gustavo Stroppiana quedó a cargo de la instrucción y dictó el secreto de sumario. Según trascendió, la mujer indicó que el deportista le había realizado tocamientos a la pequeña pero no hubo acceso carnal.
Dada la gravedad del asunto denunciado, se ordenó la búsqueda del deportista. Pero, cuando fueron a buscarlo a su casa, no pudieron dar con él. Vencidos los plazos, el hombre quedó en calidad de prófugo por lo que se ordenó su búsqueda a nivel nacional e internacional.
La semana pasada se presentó el abogado Juan Carlos Ruiz, representante legal del acusado, y solicitó al fiscal el mantenimiento de libertad de su cliente. Pero ese beneficio no le fue concedido ya que el delito denunciado podría ser calificado como gravemente ultrajante y no tiene pena excarcelable. Además, para el funcionario judicial existe riesgo de fuga.
Pero desde ayer fue el juez Mangiafico quien le dio la razón al Ministerio Público Fiscal y ordenó la detención del futbolista tras una audiencia de control jurisdiccional realizada en la mañana en la sala 3 de Tribunales, según revelaron desde esferas judiciales. El magistrado analizó las pruebas presentadas por la fiscal María de las Mercedes Moya -quien subroga a Stroppiana- y el pedido de la defensa del acusado.
Mangiafico entendió que la investigación está correctamente encaminada, por lo que le dio la razón a la fiscalía y ordenó la captura del deportista, aunque aceptó que fuera bajo el régimen de prisión domiciliaria. De acuerdo a las fuentes consultadas, el juez le dio un plazo de 24 horas a la defensa para que presente al denunciado. De entregarse, se le colocará una tobillera electrónica para monitorearlo y deberá permanecer en un domicilio fijado por la Justicia.
Resta esperar si Ruiz apelará la decisión del juez y si el acusado seguirá en calidad de prófugo. En caso de ser detenido e imputado por el delito del que se lo acusa, el jugador de la Lepra arriesga una pena de hasta 10 años de cárcel.
A la espera de pericias
La denunciante y madre de la niña presuntamente abusada por el futbolista se basó en dichos de la pequeña para radicar la denuncia. Por esto, está previsto que en los próximos días la menor sea entrevistada en Cámara Gesell. Así se podrá saber si fabula o si efectivamente padeció algún tipo de abuso.