La producción agrícola de Mendoza deberá hacer frente al inicio de una nueva temporada con costos que vienen acumulando fuertes incrementos en las últimas temporadas, y un permanente retroceso relativo de los precios de la producción.
La producción agrícola de Mendoza deberá hacer frente al inicio de una nueva temporada con costos que vienen acumulando fuertes incrementos en las últimas temporadas, y un permanente retroceso relativo de los precios de la producción.
Esta situación ha profundizado el deterioro del resultado económico de gran parte de las explotaciones agrícolas de la región. Por eso se discontinúa -y se frena- el flujo de reinversión en los cultivos.
Este círculo vicioso se ve reflejado en menores rendimientos en la temporada siguiente, tanto en volumen como en calidad comercial, y en la afectación de las condiciones sanitarias de algunas plantaciones, particularmente cuando -como en los últimos dos años- se dan condiciones climáticas favorables para el avance de plagas y enfermedades.
Un estudio de la Fundación Ideal muestra que en el período marzo 2012 - marzo 2013, el índice sintético de Costos Agrícolas de Mendoza aumentó 24%. Sin embargo, ítems como mano de obra permanente y agroquímicos subieron 30%, mientras que el gasoil marcó un aumento de 34%.
Consultado sobre el tema, el economista Rodrigo González, autor del reporte, describió que para la próxima cosecha se espera un escenario de similares características al registrado este año.
“El alza en los precios para la próxima temporada estará en línea con la tendencia inflacionaria y aumentarán los costos agrícolas entre 23% y 25%, al igual que lo que sucedió en los últimos años”.
El informe señala que de los ocho sectores productivos analizados: ajo, uva de mesa, uva varietal, durazno en fresco, ciruela en fresco, pera en fresco, durazno de industria, ciruela de industria, sólo dos -ajo y uva de mesa- lograron precios pagados al productor que permitían recomponer el precio frente a la inflación.
“Es un dato preocupante, desde 2007 ha aumentado fuertemente la presión por el aumento de costos, pero el precio pagado al productor mendocino no los puede igualar”, dijo González.
Costo de agroquímicos
Cuando las cuentas de los productores son justas, los recortes llegan a todos los espacios, tanto en labores culturales como en insumos.
El IDR elaboró un listado de nueve productos en total: dos fertilizantes, cuatro insecticidas y tres fungicidas de uso frecuente en distintos cultivos. Aplicó el criterio de comparar el costo en diciembre de 2012 con el de diciembre de 2011 y este último con el de diciembre de 2010.
Pero también plasmó los valores con los datos cerrados entre abril de 2012 y abril 2013.
Como resultado -según se desprende del informe- entre abril de 2013 y el mismo mes del año pasado, los fertilizantes aumentaron: Urea 37,7% y Triple 15; 30,3%.
Un insecticida como Carbaryl, por ejemplo, sufrió -en el mismo lapso- un aumento que supera el 51%. Metil Azinfos alcanzó 31% y Clorpirifos el 40%; mientras que el precio del Dimetoato apuntó un incremento interanual de 62,5%.
Entre los fungicidas, el Oxicloruro de Cobre WP aumentó 20%; el Zineb 26,5% y el Captan PM, más de 50%.
De estos datos del IDR se desprende que, en el último año, el aumento promedio de los precios de los dos fertilizantes considerados fue de 34%, el de los insecticidas de esa lista, más del 46%, mientras que los fungicidas vieron incrementado su precio en un 32% promedio.
Los vendedores
Desde las casas vendedoras de agroquímicos desestiman que los incrementos hayan sido tan significativos como sostienen desde el organismo oficial.
Carlos Merlo, titular de Luján Agrícola, asegura que “en dólares, los precios han tenido incrementos que pueden haber fluctuando, según los casos, en un número cercano al 10% en el acumulado en los últimos 5 años. A lo que hay que sumarle la diferencia por la devaluación del dólar oficial, que este año -entre mayo de 2012 a mayo de 2013- ha sido cercana al 18% o 19%. Supongamos que se ajustó 20%, sólo algunos productos pueden haber llegado a un 30% de incremento en el último año”.
Contrario a ello, pone como ejemplo al Metilo Azinfos, que “no ha aumentado -en dólares- en los últimos tres años. Aumenta sólo lo que aumenta el dólar oficial”. Merlo recuerda que “hasta mayo de 2012 el aumento del dólar oficial era 6% al 7% en promedio, y desde mayo de 2012 se aceleró, y estamos entre el 18% y el 20%”.
Desde San Rafael, el titular de Plaguifer, Jorge Álvarez, apunta que hay algunos productos que han aumentado, y otros no. Un ejemplo de ello es el glifosato, que sí ha tenido un aumento considerable.
Álvarez sostiene que, “en moneda constante, pueden haber llegado a aumentar el 15% en el acumulado en los últimos tres o cuatro años”.
Se vende lo mismo
Por otra parte, Carlos Merlo (con clientes en la zona de Luján-Maipú y en el Valle de Uco) asegura que en los últimos años no ha variado significativamente el volumen de venta de productos agroquímicos. “La cantidad de hectáreas cultivadas en Mendoza prácticamente es la misma; por lo que siguen estando en un volumen similar”.
Admite que “puede ser que algunos productos muy ligados a determinados cultivos disminuyan en ventas”. Pone como ejemplo los acaricidas para la manzana (cuya superficie ha venido cayendo); productos para curar la semilla de ajo, cuya superficie cultivada cayó casi 50% respecto de la temporada anterior; o algún producto para olivo, porque “el sector olivícola está teniendo problemas de rentabilidad desde hace unos años, y es probable que no hagan alguna cura contra cochinilla”. Pero asegura que el volumen general más o menos se mantiene.