Las empresas de alimentos y bebidas enfrentan un cambio en la forma de llegar a los consumidores. Un informe de la agencia SAMY indica que las decisiones de compra se trasladan cada vez más a las redes sociales, donde los influencers, creadores de contenido y comunidades digitales influyen en las recomendaciones, la visibilidad de las marcas y las elecciones de consumo.
El estudio, de la compañía global de marketing y comunicación digital, fue realizado en España con la participación de responsables de marketing de más de veinte compañías, entre ellas Coca-Cola, Unilever, Pernod Ricard y Telepizza. Aunque el relevamiento corresponde al mercado español, la consultora señala que las mismas dinámicas se observan en América Latina y alcanzan también a Argentina.
La investigación concluye que la competencia ya no pasa únicamente por lograr visibilidad. Los consumidores descubren productos, comparan opciones, consultan opiniones, reciben recomendaciones y concretan compras dentro de un mismo entorno digital. Ese recorrido comienza antes de ingresar a un supermercado o una plataforma de comercio electrónico.
Recomendaciones para consumo
El informe muestra que el 43% de las empresas considera que la relación entre precio y calidad continúa siendo el principal factor de compra. Sin embargo, SAMY -agencia enfocada en el ecosistema digital- sostiene que existe otro elemento que gana peso: la capacidad de una marca para integrarse a conversaciones que se desarrollan en redes sociales y generar identificación con ciertos hábitos o consumos.
El trabajo también analiza el papel de los creadores de contenido. Según el relevamiento, el 67% de los ejecutivos consultados considera que los influencers representan la mejor vía para llegar a los consumidores jóvenes. No obstante, solo el 9% los incorpora desde el inicio del proceso creativo. Para la consultora, esa diferencia refleja que muchas compañías todavía utilizan a los creadores como un canal de difusión y no como parte de la construcción de la estrategia.
El informe cita ejemplos de empresas que desarrollaron productos o campañas junto a referentes de plataformas digitales para fortalecer el vínculo con sus comunidades. En estos casos, los creadores dejan de actuar únicamente como promotores y pasan a intervenir en el desarrollo de contenidos y acciones comerciales.
Otro de los cambios señalados por la investigación es el uso de herramientas de análisis de datos para medir la relevancia de una marca dentro de las conversaciones digitales. La agencia desarrolló un indicador que combina variables como visibilidad, sentimiento, interacciones y nivel de participación de los usuarios para evaluar el lugar que ocupa una empresa dentro del ecosistema de redes sociales.
Recomendaciones de alimentos
La conclusión del estudio es que la ventaja competitiva ya no depende solamente del producto o del precio. También se construye mediante la capacidad de participar en conversaciones, interpretar tendencias y mantener presencia en los espacios donde los consumidores descubren, comparan y recomiendan productos.
Según SAMY, ese cambio ya forma parte de los mercados latinoamericanos y obliga a las empresas de alimentos y bebidas a revisar la forma en que buscan influir sobre las decisiones de compra.
Para Mendoza, donde la industria de alimentos y bebidas concentra una parte de la actividad manufacturera y de las exportaciones, el cambio también plantea un desafío.
Empresas vinculadas al vino, el aceite de oliva, las conservas, los frutos secos y otros alimentos deberán competir no solo por calidad, precio o presencia en los canales de venta, sino también por construir visibilidad y recomendaciones en plataformas digitales, espacios que movilizan gran parte de las compras.