En un comunicado difundido el 1 de enero de este año, la Asociación de Productores y Exportadores de Frutas Frescas de Mendoza (Aspeff) advertía que "más de 100 millones de kilos de pera, manzana y durazno en fresco afectados por granizo y Zonda, ponen en alerta roja al sector de frutas frescas".
La entidad expresaba su preocupación por el destino que pudiera tener esa fruta que no iba a ser apta para consumo (dentro ni fuera del país), ni difícilmente pudiera llegar a tener precios razonables en la industria.
Señalaba que, "los altos costos que soporta el sector hacen imposible ingresar, al empaque, fruta con granizo para su selección"; por lo que tampoco se aprovecharía la fruta que hubiera quedado sana. Al tiempo que aseguraban: "El panorama para el sector es desolador; y de no mediar -en forma urgente- acciones directas y concretas de los gobiernos Provincial y Nacional, habrá que sumarle al sector en extinción de la manzana, los de la pera y el durazno para consumo en fresco".