Once indígenas mapuches, entre ellos una “machi”, o mayor figura religiosa y médica de esta etnia, acusados por el asesinato de un matrimonio de ancianos en 2013 que murieron calcinados en su casa, fueron absueltos ayer por la Justicia.
Once indígenas mapuches, entre ellos una “machi”, o mayor figura religiosa y médica de esta etnia, acusados por el asesinato de un matrimonio de ancianos en 2013 que murieron calcinados en su casa, fueron absueltos ayer por la Justicia.
En uno de los juicios más emblemáticos de la causa mapuche de los últimos años, el juez del Tribunal Oral de Temuco (sur), Ignacio Rau, decretó la absolución de los 11 indígenas acusados del delito de "incendio terrorista" con resultado de muerte del matrimonio Luchsinger-Mckay.
La prueba aportada por los acusadores resultó “insuficiente” para demostrar el carácter terrorista del ilícito, explicó el juez Rau en la audiencia pública de lectura del veredicto al cabo de casi cuatro años de investigación judicial.
“Al no haberse superado el estándar probatorio exigido (...) se dictará sentencia absolutoria” a los imputados, dijo el magistrado, desatando la euforia de los presentes en la sala.
Entre los acusados está la "machi" Francisca Linconao, quien purgó nueve meses de prisión preventiva por este caso, pese a haber alegado siempre su completa inocencia.
"Yo no miento, soy machi y hablo con la verdad", dijo al finalizar la audiencia Linconao, quien acusó además de "racismo" a la Fiscalía, que presentó la acusación terrorista sobre ella y otros miembros de su comunidad pidiendo cadena perpetua para 10 de los 11 acusados.
Por este caso, el único condenado es el curandero mapuche Celestino Córdova, miembro de la misma comunidad de Linconao.
Córdova fue sentenciado a 18 años de presidio en febrero de 2014, tras determinarse su participación en el siniestro que consumió por completo la vivienda habitada por el agricultor Werner Luchsinger, de 75 años, y su esposa, Vivianne Mckay, miembros de una familia de origen suizo que llegó a tener más de 1.000 hectáreas en la zona.
El curandero fue detenido cuando huía de la hacienda, encapuchado y herido de bala en el tórax.
Severa ley antiterrorista
El ataque en el que murieron los ancianos -cometido el 4 de enero de 2013- fue calificado de inmediato como un “acto terrorista” por el gobierno del entonces mandatario derechista Sebastián Piñera.
Los acusados fueron perseguidos bajo la severa ley antiterrorista, que triplica las penas por iguales delitos respecto a la legislación ordinaria y cuya aplicación a indígenas mapuches ha sido criticada por organizaciones como la ONU o Amnistía Internacional.

Ningún fallo judicial ha logrado hasta ahora determinar la existencia en la zona de organizaciones de carácter terrorista.
Expertos en el tema mapuche creen que el conflicto está acotado a sectores rurales donde han existido focos de violencia desde hace muchos años, como consecuencia de las demandas de reivindicación de tierras que los mapuches consideran suyas por derechos ancestrales.
El fiscal Roberto Garrido criticó la resolución del tribunal, al estimar que había una prueba directa de la participación de los acusados. "El tribunal no ha valorado esta prueba indiciaria (confesión de un testigo que luego se desdijo) y en su conjunto, imponiéndonos un estándar de convicción prácticamente inalcanzable", expresó Garrido.
El tribunal exige “que se presenten testigos presenciales, fotografías o videos de personas cometiendo estos delitos. Nos parece que no es ése el estándar que consagra el Código Procesal Penal y en definitiva lo que hace es consagrar la impunidad para cierto tipo de delitos”, explicó Garrido.
Para el fiscal nacional, Jorge Abbott, "la investigación pudo haber sido mejor".
“Discrepamos con el tribunal por haber desechado el carácter terrorista de la conducta. Es inexplicable que un grupo de personas se reúnan a incendiar una casa donde hay personas dentro y permiten que mueran y no sea con el propósito de generar terror en el resto de la comunidad, simplemente que haya dolo de incendio nos parece un poco incomprensible”, dijo el jefe de la Fiscalía Nacional.
Primeros habitantes de Chile y parte de Argentina, los mapuches suman hoy unos 700.000 miembros (entre los 16,5 millones de habitantes del territorio chileno), y están concentrados en una reducida zona del sur del país, con niveles de pobreza que duplican a los del resto de la población.
Piñera sigue al frente en sondeos presidenciales
El expresidente centroderechista Sebastián Piñera duplica la intención de voto del candidato oficialista para la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 19 de noviembre en Chile, según una encuesta difundida ayer.
El sondeo del prestigioso Centro de Estudios Públicos (CEP) indicó que Piñera lidera las preferencias con un 44,4%, seguido del sociólogo y periodista Alejandro Guillier con 19,7% y la también periodista Beatriz Sánchez con 8,5%, según el votante probable en primera vuelta. Los restantes cinco candidatos obtienen entre 4,6% y 0,1%. En Chile para ganar en primera vuelta se requiere la mitad más uno de los votos válidamente emitidos.
La encuesta del CEP de octubre fue realizada en base a 1.424 entrevistas personales y posee un margen de error de 3 puntos porcentuales, según la ficha estadística del estudio.
El Servicio Electoral precisó que 14 millones de personas están habilitadas para votar de un total de 17,5 millones de chilenos.