“El arbitraje fue determinante como ya nos pasó con Ferro. El árbitro está al lado de la jugada y no cobra nada y el línea sale corriendo desesperadamente marcando un penal. Ni lo tocó Fredrich, es un forcejeo normal. Una cosa es cortar una jugada cuando la pelota ya la tenía Alasia en la mano y otra cosa es dividir una jugada hombre a hombre y cortar. Por ahí en un partido como este, con más fricción que juego un gol te cambia todo”, se quejaba Arias de la reacción del asistente dos y también del accionar del árbitro en la jugada que terminó con expulsión del Negro: “Amaya no le pega a nadie, llega tarde a una pelota, era amarilla y lo expulsa. No podemos repetir un equipo por las expulsiones y las lesiones. En Santiago y Tucumán sufrimos de la falta de eficacia y hoy del arbitraje”.

