12 de septiembre de 2013 - 21:32

Zapallo, varias opciones en Mendoza

A partir de resultados de la última temporada, el autor compara las ventajas de los cultivares de zapallo desarrollados por el INTA.

Los cultivares de zapallo más difundidos en Argentina son de la especie Cucurbita moschata Duch, denominados Butternut, Ancos o por su diminutivo “anquito”.

A estos zapallos no se los debería llamar “coreanitos”, un término que se les adjudicó erróneamente en la década de los ’70, cuando se inició su difusión, pues nada tienen que ver con el país de Corea ni con su lugar de origen, que es Centroamérica.

La gran difusión que tuvieron los cultivares de esta especie en Argentina desplazaron casi totalmente a los tradicionales zapallos “del año”. Esto se debe a que las plantas son menos susceptibles a algunas de las enfermedades comunes de este cultivo, como el marchitamiento repentino causado por Phytophthota capsici L., el oídio del zapallo. Además los frutos de “anquito” poseen un tamaño reducido, lo que permite la comercialización por unidades sin necesidad de trozarlos. La conservación de los frutos alcanza hasta siete meses.

En el período 2012-13, en Mendoza se cultivaron 3.765 hectáreas de varios tipos de zapallo y 2.900 hectáreas pertenecen al tipo Anco. La mayoría de los cultivares sólo cumplen un 30% con los estándares de calidad especificados en el Protocolo de Calidad para zapallo Anco de la SAGPyA y con las exigencias de tamaño para la exportación (de 0,800 kg a 1,200 kg), un 60% es apto para comercializar en el mercado interno pero con formas y tamaños variables, y el 10% restante queda en el campo como descarte o es aprovechado por la industria del deshidratado.

Sólo algunos cultivares producen hasta un 70% los estándares de calidad para la exportación, otros se diferencian para mercados puntuales por el tamaño de los frutos grandes o pequeños. Sin embargo, las exigencias de uniformidad de tamaño, peso medio del fruto y calidad de la pulpa siguen siendo las variables de mayor ponderación por parte de los comerciantes y el mercado, mientras que a los productores además les interesa el rendimiento.

Estas variables influyen directamente en el precio de venta, por lo que es indispensable para el productor disponer de la información necesaria sobre los requerimientos de cada mercado y las características de los cultivares que se encuentran en el mercado semillero que se adapten mejor a estas necesidades.

En el INTA se evalúan anualmente los cultivares propios de zapallo tipo Anco en ensayos comparativos de rendimiento y además se incluyen algunos cultivares de empresas semilleras privadas. El objetivo es generar información sobre la respuesta agronómica de cada cultivar y las principales características de los frutos, que los hacen más o menos aptos para el mercado interno y externo.

Evaluación de cultivares tipo Anco 2012/13

En la EEA La Consulta INTA (Mendoza) se probaron diferentes cultivares de zapallo para comparar sus respuestas agronómicas.

Se evaluó el hábito de crecimiento de las plantas: el único cultivar que se diferenció notablemente por su arquitectura de planta fue Cuyano INTA. Tuvo plantas arbustivas hasta el inicio de la floración y luego comenzó a emitir ramas hasta cubrir totalmente la superficie de la cama de siembra. El resto de los cultivares tuvieron plantas guiadoras con una rama principal bien diferenciada desde el inicio del crecimiento.

Todos los cultivares fueron sembrados el 12 de noviembre de 2012 y cosechados en una sola pasada cuando se alcanzó la maduración total de los frutos. Los ciclos de producción más largos los tuvieron Paquito INTA y Cokena INTA, que fueron de 150 días desde la siembra hasta la cosecha. El resto de los cultivares tuvieron un ciclo de 138 días.

Para evaluar el rendimiento comercial, se pesaron y se contaron los frutos de cada cultivar. Sólo se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el número de frutos producidos por hectárea, destacándose los cultivares Cuyano INTA, Dorado INTA, Frontera INTA y AF7514 (Sakata). Si bien en el rendimiento en kg de frutos por hectárea no hubo diferencias estadísticamente significativas, se observan diferencias de más de 10 toneladas entre el que tuvo mayor producción y el de menor

Los cultivares Cokena INTA, Pepe (Seminis) y AF7514 (Sakata) tuvieron un mayor peso promedio de los frutos que el resto de los cultivares. Posiblemente estos cultivares exceden los límites de peso exigido por el mercado externo.

Destinos de la producción cuyana

En la región de Cuyo se pueden distinguir claramente tres destinos importantes de la producción: el comercio interno, la exportación y la industria del deshidratado. El primero se encuentra concentrado en los grandes centros de distribución como los hipermercados, mercados centrales del interior del país y especialmente el Mercado Central de Buenos Aires (MCBA).

Las provincias de Buenos Aires y Mendoza son las principales proveedoras del MCBA, con porcentajes de participación similares pero en diferentes épocas del año. La primera lo hace en los meses de marzo a julio y la segunda de junio a noviembre. En los meses de noviembre, diciembre y enero es común que falte zapallo de la producción nacional e ingresa zapallo importado desde Brasil al MCBA.

El segundo destino demanda pocas toneladas en comparación con el mercado interno, pero con la diferencia que requiere una calidad de excelencia, lo que genera mucho descarte por formas y tamaños, que se comercializa en el mercado interno. Se estima que la mayoría de las variedades producen sólo un 30% de frutos exportables. Es decir que se necesita cultivar un 70% más de superficie para poder obtener los kilos comprometidos para la exportación.

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