14 de julio de 2019 - 00:00

¿Y las ideas? - Por Jorge Sosa

Ojalá que  alguna vez,  algún día, la “Democracia” se transforme en “demos  gracias”.

La democracia no es perfecta, pero hasta ahora es el mejor sistema que ha encontrado el humano para dirimir sus disputas ideológicas.

No es novedad que estamos viviendo, en el nuestro, una época democrática. Aquí todo el mundo puede expresar sus  ideas libremente y tratar de que esas ideas se impongan.

Cualquier puede criticar al gobierno y de hecho es el organismo más criticado. Macri ha sufrido innumerables epítetos en contra y los sigue sufriendo, y sin embargo sigue teniendo posibilidades de continuar comandando el país.

Uno de los atributos de la democracia son las elecciones y en eso estamos involucrados en estos días. El voto del ciudadano que decide quienes van a ser los que lleven el barco hacia adelante o los que lo choquen. Parece que esto último es lo más fácil.

La famosa “grieta” sigue estando en la consideración de todos y la mayoría del país parece agruparse en ambos lados de la grieta.

Es, sin dudas, votar por el pasado. Por el pasado de este gobierno que ya va cumplir sus cuatro años de mandato o por  un fórmula que esgrime las características del gobierno anterior a este. De todos modos, estaremos, votando por el pasado.

Hay opciones nuevas que han aparecido y que pretenden marchar por la avenida que separa a ambos contendientes mayoritarios pero hasta ahora no se ha visto que el pueblo, en masa, en cantidad, se vuelque hacia ellas.

La disputa se centra en los candidatos, fundamentalmente en los candidatos, y en este aspecto han ocurrido hechos que son para considerar. La líder de un sector prefirió dejarle el puesto mayor a uno de sus compañeros y el PRO, agrupación eminentemente antiperonista, le cedió el segundo término de su fórmula a un peronistas reconocido como es Pichetto. Muy bien no se entiende la movida, pero entre estos estará la opción más buscada por los argentinos en agosto, cuando ocurran las PASO.

Las PASO deben hacerse porque es ley que así ocurra pero no van a definir nada.

Existen para que los partidos se ordenen interiormente y de todas las posibilidades que expresan los partidos se elija una para que los represente en la segunda vuelta. Pero ocurrió que todos los partidos (frentes) se pusieron de acuerdo antes de las elecciones y entonces no hay diversidad, no existen opciones. Vamos a gastar una ponchada de dólares en una gran encuesta que nos va a decir cómo se posicionan los que pretenden quedarse con la mayor  porción del queso.

Pero la elección en sí se refiere a nombres, a candidatos.  Uno piensa que sería bueno que en estas instancias tan definitivas para el país se discutieran ideas. Pues las ideas deben de estar en proceso de generación, porque uno no escucha hablar de qué van a hacer con la educación, con la salud, con la justicia y con otros temas de igual valor que nos preocupan y nos afectan.

Antes los partidos políticos presentaban su plataforma de gobierno, unos folletines, a veces con características de libros que expresaban cuales eran los planes que tenían para desarrollar en el caso que les tocara ejercer el poder. Ahora eso no existe, no se discuten ideas en este país, se discute en torno a nombres. No pasa de ahí.

Van a tratar de convencernos y esto les llevará un discurso que seguramente repetirán todas las veces que se presenten ante un grupo de personas, los slogans que le dan título a las campañas, algunas entrevistas que serán vistas por  pocos  y los avisos que van a empezar a aparecer como los hongos después de la lluvia.

La discusión de las ideas está ausente y son las ideas las que deben primar. 
En fin, ojalá que que alguna vez, algún día,  la "democracia" se transforme en "demos gracias"

LAS MAS LEIDAS