9 de febrero de 2019 - 00:00

Votemos - Por Jorge Sosa

Al parecer ya están lanzándose a la arena política los candidatos para las futuras elecciones. El gobernador, señor Cornejo, por si no lo ubican, ha decido desdoblar las elecciones y entonces vamos a visitar el cuarto oscuro varias veces en este año.

Los actos eleccionarios han de ser en junio y en setiembre en nuestra provincia, a los que hay que sumarles los que ocurrirán por voluntad del gobierno nacional, que ya estableció que las PASO van a ser en agosto y las generales allá por octubre.

Y si llega a presentarse otra vez el famoso balotaje lo resolveremos en noviembre. En total cinco veces iremos a las escuelas a votar. Está bien que de vez en cuando vayamos a las escuelas de los pibes, por lo menos para ver cómo están de infraestructura, cómo es la casa de los culillos cuando no están en nuestra casa.

Ahora bien, atenti, si a algún intendente se le ocurre desdoblar las elecciones en su departamento, podremos ir a votar siete veces. Me parece un exceso de democracia. Está bien que votemos pero esto parece un jolgorio de elección, un viva la pepa de las urnas.

Siete veces es más del 10% de los domingos que tenemos en el año. No es cuestión de que el descanso se vea interrumpido reiteradamente para hacer cola frente a un presidente de mesa que nos pide el documento.

Hay gente que entra en un estado especial dentro del cuarto oscuro, un estado que mezcla soledad con incertidumbre, con temor. Muchos tienen ganas de gritar ¡Solo no puedo, ayúdenme por favor!

En nuestra provincia, como hemos dicho, las primarias van a ser en junio y no queda mucho para eso. No contemos febrero a quien ya le hemos consumido casi la mitad de su extensión; entonces quedan cuatro meses.

Las posibilidades son varias pero ya se vislumbran los rostros que aparecerán en los afiches. Cornejo eligió a Rodolfo Suarez, el intendente de la Capital, pero De Marchi, el intendente de Luján, también quiere y entonces las PASO entre los candidatos del oficiallismo son dos, a no ser que se sumen algunos a los que se les ven las ganas en las caras.

El peronismo está todavía más desparramado que leche a la que se le rompió el sachet pero seguramente encontrará un modo de presentar batalla con algunos personajes que puedan convencer.

No falta mucho, señores y van a venir por nosotros; nosotros somos claramente sus objetivos y la intención de todos será convencernos con actos, con afiches, con volantes, con avisos publicitarios, con todo un arsenal de elementos para influir sobre nosotros de una manera conveniente para ellos. ¿Cómo incidirán las redes sociales en esto? Seguramente serán importantes en esta oportunidad.

¿Qué actitud vamos a tomar? Miren, a mí me parece que lo nuestro debe ser el “aquí estoy; vení a buscarme”.

Vamos a ponernos en cómodos, vamos a sentarnos, cruzar los brazos y decir: “¿A ver cómo nos convencen, muchachos? Dénle, empiecen”.

El valor del voto, vos y yo también, que hemos criticado, que hemos insultado en arameo, o que tenemos un cachito, una hilachita de esperanza de que la cosa mejore, tenemos la oportunidad de decidir para qué lado rajamos. Si para allá o para acá. Es nuestro derecho y nadie nos lo va a quitar. Llegará la hora de decir con una boleta, que otra vez va a ser sábana, larga como estornudo de narigón, lo que pretendemos para la provincia y para el país.

Se vienen las elecciones, falta poco tiempo, ya podemos empezar a rezar.

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