Después de tres meses de cierre, los mercados persa del Centro mendocino reabrieron esta mañana sus puertas y los clientes ya pueden asistir a comprar, aunque respetando un estricto protocolo sanitario.
Después de tres meses de cierre, los mercados persa del Centro mendocino reabrieron esta mañana sus puertas y los clientes ya pueden asistir a comprar, aunque respetando un estricto protocolo sanitario.
Los Andes estuvo presente en el momento en que las persianas se desplegaban y las ilusiones de los comerciantes invadían sus rostros, a la espera de la reactivación económica.
Las ferias han propuesto y acordado con la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza ciertas medidas de cuidado que las autoridades verificarán:
-Circulación en los pasillos en un solo sentido
-Restricción del ingreso por número de DNI y según capacidad, con controles en la puerta
-Al entrar se ofrecerá al cliente alcohol en gel para las manos y deberá limpiarse las suelas de los zapatos en un trapo con solución de lavandina
-Aunque no se exige, algunos tomarán la temperatura
-Se ha limitado la cantidad de gente que puede circular en cada predio, deberá mantenerse una distancia de dos metros entre los clientes y con el vendedor
-No podrá probarse la ropa
-Habrá zonas de espera dentro del predio
-Los baños serán sólo para los trabajadores del lugar
En la Ciudad hay nueve mercados persa que reúnen 350 puestos. Cada uno de ellos tiene uno o dos empleados, a lo que se suma el locatario del puesto y los dueños de los predios que alquilan estos espacios. Por ello, son muchas las familias que dependen de este ingreso, que suele ser el único.
Incluso a veces el grupo familiar trabaja allí, por lo que directamente dejaron de percibir todo.
Pagan tasas municipales y servicios con las expensas, además del alquiler. Paulina Sánchez March, dueña del predio del Persa Mendoza, contó que, pese a que restringió los gastos al mínimo y sólo siguió cobrando la mitad del alquiler como para mantener lo esencial, varios locatarios decidieron retirarse por su imposibilidad para solventarlo.