El actor norteamericano Viggo Mortensen completó el rodaje de escenas de su próxima película, "Un cuento raro", escrito y dirigido por el argentino Lisandro Alonso, en playas del balneario La Lobería, a 60 kilómetros de Viedma, y sostuvo que "pasar aquí estos días de otoño me revivió recuerdos de la provincia vinculados a mi infancia en la Argentina".
"En los años 60, cuando yo tenía entre 7 y 9 años, mi padre nos llevó a mis hermanos y nuestra madre a esta parte del país varias veces" sostuvo el actor, en declaraciones al diario Noticias de la Costa.
Viggo recordó que "eran viajes de camping; y en esa época los caminos no eran tan buenos como ahora; íbamos despacio y me parecían inmensos y hermosos los paisajes; pasamos por Viedma y fuimos por la costa hasta Península Valdés una vez".
Mortensen se mostró preocupado por la probable degradación ambiental de la Patagonia y advirtió que "en el país de mi nacimiento (Estados Unidos), se ha comprobado con certeza que la tierra, las aguas, los animales y la gente han sufrido graves consecuencias (por la falta de cuidado ante la contaminación)".
El actor permaneció durante 15 días en La Lobería, alojado en una casa ubicada sobre el acantilado a pocos metros del mar, y sólo se lo pudo ver en Viedma una tarde, paseando con miembros del equipo de producción por la costanera del Río Negro.
La filmación de exteriores en las desiertas playas marítimas cercanas a la capital rionegrina culminó el jueves y Mortensen viajó a la provincia de La Pampa, donde el rodaje prosigue en las sierras de Lihuel Calel.
El filme que lo tiene como protagonista es "Un cuento raro", es la nueva obra de Alonso (también autor de "La libertad", "Los muertos", "Fantasma" y "Liverpool") sobre una historia que transcurre en tiempos de la campaña militar contra los pobladores indígenas, en los finales del siglo XIX.
El papel de Mortensen corresponde al de un oficial del ejército de Dinamarca, que llega por entonces a la Argentina acompañado de una hija adolescente que se enamora de un soldado argentino y huye con él hacia los territorios indígenas; dando lugar al viaje de su padre en su búsqueda.
"Para mí es un desafío interesante, porque con ella (la hija) y otros personajes tengo que hablar danés, que lo manejo gracias a mi padre, pero después tengo que hablar español con un acento marcado" completó el actor, acerca de esta particular experiencia cinematográfica en tierras argentinas.