23 de mayo de 2026 - 08:30

Vientre flácido: qué es, por qué se forma y cuándo es un problema

Ejercitar los músculos fortalece la pared abdominal pero no sirve para retraer la piel sobrante, un tejido que desplaza el baricentro y genera lumbalgia crónica.

La flacidez abdominal extrema, conocida como panículo o abdomen en delantal, va mucho más allá de una preocupación por el espejo. Es un verdadero problema. Se trata de un pliegue de piel y grasa que cuelga tras cambios bruscos de peso o embarazos, afectando la movilidad y la salud de la columna al desplazar el centro de gravedad.

El problema arranca cuando la piel y los tejidos se estiran tanto que superan su límite elástico. A diferencia de la grasa visceral (esa panza dura que rodea los órganos), el panículo es una capa de grasa suave y superficial que cede ante la fuerza de gravedad. Cuando la persona se sienta o se inclina, el pliegue se nota más y puede llegar a cubrir hasta los muslos.

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Para el cuerpo, cargar con este "delantal" no sale gratis. El peso tira constantemente hacia abajo y hacia adelante, lo que obliga a la espalda a hacer malabares para no irse de boca. El resultado es casi siempre el mismo: se acentúa la curva de la cintura (lo que los médicos llaman lordosis lumbar) y aparece un dolor de espalda crónico.

Por qué el ejercicio físico no alcanza para eliminar el pliegue abdominal

El espacio que queda debajo de ese pliegue es un lugar complicado. Como no circula el aire y se junta calor y sudor, la piel se irrita y se pone roja, un cuadro conocido como intertrigo. Si no se mantiene una higiene adecuada, esa humedad estancada es el sitio ideal para los hongos, especialmente la Candida albicans, que aprovecha las grietas de la piel para instalarse.

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Acá es donde la voluntad choca contra la biología. Existe la idea de que con más esfuerzo en el gimnasio el pliegue va a desaparecer, pero la ciencia dice otra cosa: la pérdida de peso localizada es un mito sin evidencia científica. El entrenamiento puede fortalecer los músculos, pero no tiene efecto sobre la piel que ya perdió su elasticidad.

Cuándo se considera necesaria una intervención quirúrgica

Por eso, cuando el dolor de espalda no deja moverse o las infecciones se vuelven moneda corriente, la solución deja de ser el ejercicio para pasar al quirófano. Las opciones disponibles son dos:

  • Paniculectomía: cirugía funcional orientada exclusivamente a extirpar el pliegue sobrante.
  • Abdominoplastia: intervención más amplia que incluye la reconstrucción de la pared muscular abdominal.

En el día a día, mientras se evalúan estas opciones, lo único que ayuda es mantener la zona seca y usar productos con pH fisiológico. También se pueden usar fajas que ayuden a distribuir el peso, siempre que sean de telas transpirables y no aprieten en exceso. No es un tema de ganas, sino de una estructura física que ya no puede volver sola a su lugar.

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