Los palitos de helado parecen un descarte sin valor, pero son uno de los materiales más fáciles de reutilizar. Por su forma, tamaño y resistencia, sirven para proyectos de reciclaje simples, decorativos y muy baratos.
Con palitos limpios, pegamento y pintura, podés armar un cuadro decorativo, un portallaves o un adorno rústico para pared.
Los palitos de helado parecen un descarte sin valor, pero son uno de los materiales más fáciles de reutilizar. Por su forma, tamaño y resistencia, sirven para proyectos de reciclaje simples, decorativos y muy baratos.
Una de las mejores ideas es transformarlos en un adorno de pared tipo mini marco rústico. Se puede usar en la cocina, el recibidor, una habitación o un balcón cubierto.
Para que el resultado no parezca una manualidad escolar, conviene usar colores simples. El blanco, beige, negro mate, verde oliva o madera natural suelen quedar mejor.
También ayuda repetir materiales. Por ejemplo, usar solo hilo sisal y flores secas, o solo pintura negra con letras blancas. Menos elementos suelen dar un resultado más prolijo.