No importas que seas una celebridad, un presidente o un simple ciudadano de a pie. Si tenés un perro sabrás que estos fieles amigos están dispuestos a 'molestar' en cualquier momento para captar tu atención y arrancarte un par de caricias.
No importas que seas una celebridad, un presidente o un simple ciudadano de a pie. Si tenés un perro sabrás que estos fieles amigos están dispuestos a 'molestar' en cualquier momento para captar tu atención y arrancarte un par de caricias.
Pues bien eso fue lo que le ocurrió al presidente irlandés Michael D. Higgins, político reconocido por ser amante de los canes. Higgins tiene dos gran Boyero de Berna, Síoda y Bród, que suelen acompañarlo a todos lados.
Este 8 de marzo el mandatario se encontraba en un auditorio para conmemorar el Día de la Mujer junto a su esposa y otros colaboradores escuchando un concierto en el más absoluto respeto por el protocolo y las buenas formas. Sin embargo un repentino movimiento captó la atención de los invitados y la prensa.
Repentinamente Bród irrumpió en la sala en busca de su amo, recorrió todo el lugar oliendo a los presentes hasta que llegó a los pies del presidente, donde finalmente se echó al suelo para que le rascaran la panza.
Tras los primeros segundos de confusión todos estallaron en gestos de júbilo y carcajadas, y el concierto continuó con el nuevo espectador a los pies de su ser amado.