El vandalismo
El vandalismo
Como vandalismo se designa a las pintadas, deterioros o destrucción voluntaria causada en los bienes públicos, monumentos o bienes privados como una hostilidad hacia las propiedades ajenas.
Normalmente esta destrucción se imputa al comportamiento de grupos marginales o movimientos piqueteros como Quebracho, que utilizan el palo y la capucha; organizaciones políticas en las que participaban Montoneros o Partido Revolucionario de los Trabajadores - ERP quienes habían participado en corrientes trotskistas o marxistas leninistas, las cuales sostenían que “la violencia, tanto material como simbólica, es uno de los recursos fundamentales en la disputa de un orden social entendido como una construcción histórica atravesada por asimetrías fundante”.
Su diatriba, discurso ofensivo y violento, apunta a una disputa filosófica mucho más amplia, respecto del patrimonio público y privado.
La toma del Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA)
Este prestigioso colegio secundario pertenece a la Universidad de Buenos Aires. En 1943 el solar fue declarado lugar histórico. Fue incorporado a la Universidad de Buenos Aires en 1911, y estudiaron en él los dos primeros Premios Nobel argentinos (Bernardo Houssay y Carlos Saavedra Lamas) y cuatro presidentes argentinos. Además entre otros, Fernando Luis Abal Medina, famoso Montonero que participara en el secuestro y muerte de Aramburu.
Y su organización de la muerte de Rucci. O Juan Manuel Abal Medina, abogado y político, secretario general del Partido Justicialista. O Roberto Alemann, Carlos Corach, Horacio Verbitsky.
¡Es gratuito y para la elite de Buenos Aires! Nadie que lo conozca podrá decir que al mismo concurren marginales, pobres, menesterosos. A ellos no podremos echarle la culpa de la toma, ni justificarla en las políticas neo liberales de Carlos Menem. Por el contrario, lo hace una clase media acomodada que goza de los placeres de la gratuidad, asumen el carácter de críticos, de falsos intelectuales y despliegan su desenfreno con la complicidad de algunos sectores políticos, pensadores de la ultra izquierda que se niegan al cambio curricular propuesto por el Gobierno de la Ciudad.
Estos alumnos, tomaron por treinta días, las instalaciones y provocaron destrozos en la iglesia San Ignacio de Loyola
Profanación de la Iglesia
Estos alumnos, hoy premiados con un viajes de egresados a Bariloche, profanaron el templo católico, monumento nacional, con un doble mensaje: el desprecio y denostación de las creencias religiosas del catolicismo, y el desinterés por la cosa pública. Orinaron y defecaron en el altar (ya lo había hecho antes Bonafini en los confesionarios de la Catedral), prendieron fuego a los bancos de los creyentes escribiendo en el piso consignas injuriosas y discriminatorias contra la fe cristiana.
Los destrozos provocados por los alumnos que vandalizaron la iglesia San Ignacio de Loyola, fueron denunciados por el párroco lo que dio inicio a una causa penal que por supuesto no ha tenido citación alguna. Si a los 18 años tienen edad para vota, también para ser juzgados y condenados por daños, asociación ilícita etc. ¡Son una banda!
Mientras tanto, el rector del Colegio Nacional no los ha sancionado, y ha pedido a los padres de los alumnos que “preserven a sus hijos en las redes sociales”, ante la circulación en Internet de “los nombres de chicos supuestamente responsables” de los destrozos perpetrados en la iglesia San Ignacio de Loyola.
Tiene temor que los católicos no sepamos perdonar y hagamos justicia contra los profanadores. En mi época, hubiese sido expulsado, sancionado por la sociedad y mi padre me hubiese dado una tunda ejemplar. Hoy son protegidos, silenciados y entrevistados por la prensa progre, como un modo de enfrenar al PRO, ante el fracaso de un siglo de la izquierda argentina. ¡Sólo aspiran a un buen cargo oficial remunerado!
La suspensión de la ejecución de las sanciones
¡En esta Argentina dada vuelta no hay sanción! En Mendoza está suspendidas las amonestaciones y los repetidores. ¡Lo mismo un burro que un gran profesor, no hay aplazados! El progresismo (término usurpado por los filibusteros de la izquierda, burócratas y autoritarios) cree que no debe reprimirse nada. Ni los daños, los hechos vandálicos, los cortes de calles, las usurpaciones de inmuebles, los repetidores etc. pues ello implica sancionar a los pobres, marginales etc.
Un simplismo y una falacia. No hay pobres o marginales en estas cosas. Sólo clase media izquierdizada desde lo público. La facultad sancionatoria del Estado, contra los que obran en contra del sistema republicano, es considerada una demostración de autoritarismo de la derecha.
¡Está prohibido sancionar a nadie! pues hay que garantizar la libertad absoluta del individuo. Pero a esta corriente ideológica la ayudan los estúpidos. En un fallo vergonzoso, insólito, arbitrario y falaz, la titular del juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario Nº 4 de la Ciudad dispuso la suspensión de las sanciones dispuestas por el Ministerio de Educación pues se estaría afectando de modo grave el proceso pedagógico de los destinatarios de tan singular decisión punitiva.
El amparo había sido pedido por el Consejero por la Legislatura en el Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad para no sancionar a quienes había cometido hechos vandálicos.
En Mendoza luego de grandes experimentos no hay amonestaciones; por el contrario. Los maestros y profesores son atacados por padres justicieros y ¡no pasa nada!
Reacción como sociedad y como creyente
¡Es hora! Creo que la sociedad debe reaccionar y aplicar sanciones a quienes han cometidos hechos vandálicos. Hay que sancionar a quienes tomaron el Colegio, con las normas regulares del Colegio; hay que procesar a los que profanaron el templo.
Hasta acá las decisiones civiles. Los católicos, ciudadanos de esta Argentina deberemos defender nuestra creencia (amparo Virgen del Carmen de Cuyo) y exigir las sanciones de los que alteren el orden social, religioso.
No nos dejemos discriminar; recordando a Mateo 21:10-17, cuando relata la expulsión de los mercaderes del templo: “Mi casa será llamada casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones”. Y luego de ello, también, Mateo 5:39: “Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes bien, a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra”.