Tras la publicación de un informe, realizando un análisis de la materia productiva entre 2010 y 2013, desde la Sociedad Rural del Valle de Uco aseguran que los bajos precios han diezmado al productor vitivinícola. "Los precios de las uvas varietales en estos últimos 3 años tuvieron una baja del 10% al 15% y en los varietales excedentes se registraron disminuciones de hasta el 40%. Acompañaron a estos malos precios la suba de los insumos", dice Mario Leiva, presidente de la Sociedad Rural del Valle de Uco.
A modo de ejemplo, el dirigente tomó el caso del sulfato de cobre, uno de los insumos más usados en la industria, que aumentó 216% entre 2010 y 2013. "En el mismo período la mano de obra, tomada como hora-jornal, aumentó 100% y el gasoil, que en el 2010 valía $ 3,60, hoy cuesta $ 8. Si le sumamos a este combo que el dólar en el 2010 valía $ 3,80 y en la actualidad $ 5,90, ese 55% de disparidad no está reflejado en el precio.
En el 2013 un litro de vino vale menos que un kilo de uva". En este sentido, Leiva, sostiene que cosechó uvas varietales y le agregó valor, es decir, elaboró y perdió dinero. "La uva varietal se pagó a $ 420 el quintal. Hoy el litro de vino se paga entre $ 4,80 y $ 5, cuando se debería pagar un precio superior".
Sobre la situación específica de los varietales, Leiva aseguró que "en el año 2011 faltaban 10.000 hectáreas de varietales, ¡cómo puede ser que hoy sobren! El problema de fondo es que como consecuencia de nuestra macroeconomía, se redujo la frontera comercial por la pérdida de competitividad".
Según el informe realizado por el observatorio de Sectores Productivos de la Sociedad Rural del Valle de Uco, mantener operativo un viñedo de uvas varietales en San Carlos, durante la temporada 2012 -2013, tuvo un costo de $ 29.192,36. Si el precio promedio del quintal en esta temporada se comercializó en $ 320, sólo para cubrir los costos por hectárea se tienen que producir 90 quintales.
Para Leiva, de no mediar acciones que faciliten la salida del vino, como reducción de impuestos, medidas cambiarias a favor del exportador u otras, "deberíamos estar atentos a que no se cartelice la compra de la cosecha que viene. No se puede trabajar en la producción primaria si no establecemos los límites geográficos, como también valorar la producción diferenciada que representa Mendoza como economía regional. Si la clase política no atiende lo que pedimos, el año que viene habrán menos productores".