11 de agosto de 2014 - 00:00

Una vorágine de especulaciones atrapa al PJ

Si bien se trabaja en la unidad partidaria y Pérez será el titular del peronismo mendocino, no están claras las reglas de juego electorales para 2015. Crece la idea de abortar el debut de las PASO provinciales y de ayudar a Macri para que le reste chances

Mendoza se está acostumbrando a convivir con la incertidumbre. Al haberse convertido en una provincia dependiente de la discrecionalidad de la Casa Rosada -financiera, económica y políticamente-, la dirigencia local pasa hoy muchas horas diarias elucubrando cómo llegar lo mejor posible a 2015 y mirando con suma atención lo que sucede en Buenos Aires.

Esto incumbe especialmente al peronismo mendocino, que por estos días busca sellar la unidad partidaria para hacerle frente a un año electoral en el que se juega la continuidad en el poder provincial y en 12 municipios.

Aunque falta ultimar detalles, ya está claro que el próximo titular del PJ local será el gobernador Francisco Pérez. La idea, impulsada por el jefe del sector Azul e histórico operador de los presidentes peronistas, Juan Carlos "Chueco" Mazzón, fue puesta en marcha hace una semana. En una reunión de los intendentes oficialistas, el sanmartiniano Jorge Omar Giménez se lo propuso a Pérez, quien aceptó el convite haciéndose el sorprendido aunque planeó días antes la jugada con "El Chueco" en Buenos Aires.

Su vice, Carlos Ciurca, que estaba dispuesto a dar pelea por la conducción del partido, tuvo que conformarse, ante la mirada escrutadora de todos los jefes comunales, con la primera de una larga serie de vicepresidencias y secretarías, ya que cada sector del PJ tendrá una silla en la mesa peronista.

Posiblemente el sábado 23 sea la fecha escogida por el justicialismo para realizar el Congreso partidario en el que se convocará a las elecciones de autoridades.

El 28 es el día en que se deben presentar las listas. La intención, obviamente, es que haya una sola, la encabezada por Pérez, de la que nadie debería quedar afuera.

Si la necesidad de unir a todo el PJ es la primera idea que hoy tiene consenso en el peronismo mendocino, la segunda certeza es que el Gobierno provincial no reglamente la ley votada el año pasado por la Legislatura para establecer las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias para todos los cargos provinciales, por lo menos hasta principios del año entrante cuando esté más claro el escenario electoral nacional. 

Hoy, el entorno del Gobernador y todos los sectores mayoritarios del peronismo entienden que las PASO podrían ser la herramienta ideal para dejar fuera del combate al oficialismo antes de tiempo ya que arrojará un candidato opositor mejor posicionado que el resto y este tendrá la oportunidad de aglutinar todo el voto anti PJ en octubre.

Si hay algo que necesita el peronismo K de Mendoza es que el voto opositor se disperse, no que se concentre. Por eso se estudian diferentes artimañas para congelar las PASO. Hasta ahora, la excusa sería que la Provincia, que está en crisis financiera, no puede costear el financiamiento de las internas.

Esto no suena muy creíble ya que como en Mendoza siempre las elecciones se pegan a las elecciones de cargos nacionales, es el Gobierno central quien pone la mayor parte del dinero. Pero como la ley provincial de las PASO no precisó en su articulado si las internas mendocinas deben hacerse el mismo día o desdobladas de las internas nacionales (pese a las fuerzas políticas pactaron unificar todo en 2015 y desdoblar todo en 2019), Pérez podría sostener que las PASO locales deben ser en otra fecha que las PASO nacionales pero argumentar que no hay plata y abortar su debut.

La jugada conlleva riesgos para el PJ. No sólo por el costo político que implicaría decirle a la sociedad que la mentada reforma política será pospuesta por priorizar intereses mezquinos, sino porque podría favorecer al principal rival de Pérez y el PJ mendocino: el intendente radical de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo. 

El "Petiso" no oculta que la idea de que las PASO no se realicen lo seduce, porque éstas son un escollo para su plan de ir como candidato a gobernador tanto de la UCR (y del Frente Amplio Unen) y del macrismo.

Cornejo considera que si Julio Cobos no logra ganar la interna de Unen a Hermes Binner, entonces la UCR local podría perder la elección general de octubre, de ahí que quiera ir también colgado de la boleta Mauricio Macri Presidente. Pero si hay PASO mendocinas unificadas a las nacionales, él solo podría jugar en uno de los dos espacios, es decir con el radicalismo, y reduciría sus chances.

"Paco no tomará la decisión hasta que termine el primer trimestre de 2015", dicen en el PJ. "Lo que menos quiere es entregar la banda de gobernador a un radical, por eso hasta podría llamar a elecciones desdobladas y patearlas para noviembre cuando ni Cobos ni Macri puedan interferir", agregan.

Si el PJ está preocupado por lo que podría ocurrir el año entrante es porque las encuestas no son benevolentes para con Pérez y para con el Gobierno nacional. De ahí que el peronismo mire con tanta atención los movimientos de la Casa Rosada (sobre todo en materia económica) y de los tres principales candidatos a presidente: Daniel Scioli, Sergio Massa y Macri.

En el peronismo mendocino creen que la elección hoy está dividida en tercios y que el nuevo presidente será uno de ellos. De ahí que el PJ vernáculo esté trabajando secretamente para instalar la candidatura de Macri en Mendoza porque creen que el jefe del PRO es quien puede restarle votos a Massa y posibilitar el hoy improbable escenario de obligar al líder del Frente Renovador a unirse con Scioli, yendo el primero como candidato a gobernador de Buenos Aires y el segundo como presidente.

"Sólo si el voto peronista a nivel nacional se une detrás de Scioli zafamos. Si Massa da pelea, perdemos Mendoza", explica un experimentado pope del PJ local.

Este deseo de algunos justicialistas mendocinos hace destornillar de risa al massismo mendocino, que sigue decidido a construir una fuerza plural, "no sólo peronista", para resistir la avanzada de Macri en las encuestas. Aseguran que la intención de Massa es firme: quedar en las PASO de agosto de 2015 como el opositor mejor posicionado para aglutinar el voto no K en octubre y hacerse, así, dueño del poder central. "No habrá balotaje", afirman confiados en el Frente Renovador.

La semana que se inicia estará llena de reuniones de la dirigencia peronista, que se juntará para analizar el escenario nacional y ordenar sus piezas en Mendoza.

Pérez recibirá mañana a Santiago Montoya, presidente del Grupo Banco Provincia y uno de los principales armadores políticos de Scioli y podría sacarse también una nueva foto con el ministro Florencio Randazzo, el otro candidato del FpV, en los actos por el Centenario de Alvear.

Randazzo tiene la simpatía del "paquismo" y por eso fue invitado a los festejos en el sur provincial, aunque al cierre de esta columna no había confirmado su asistencia.

A su vez, el peronismo disidente que apoya a Massa también tendrá cónclaves importantes, ya que llegará a la provincia Alberto Fernández para bajar instrucciones del tigrense a la tropa mendocina.

La falta de autonomía de Mendoza respecto a la Nación no es solo financiera. La clase política suspendió en 2002 las internas obligatorias y nunca tuvo el coraje de separar las elecciones de los cargos provinciales de las de los nacionales, pese a que cada dos años siempre se debate intensamente la posibilidad de hacerlo.

Así, son los propios dirigentes los que deciden atar su suerte a la de los candidatos a presidente, a que la Casa Rosada se equivoque o acierte en sus principales políticas, y a que el conglomerado de medios concentrado en Buenos Aires imponga tendencias que después terminan, por efecto "arrastre", decidiendo quién ocupa el Sillón de San Martín.

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