Cálido, rubio y calvo, Depp vuelve a mostrarse irreconocible como el mafioso de Boston que existió en la vida real James “Whitey” Bulger, que construyó un imperio criminal mientras actuaba como informante del FBI o “asesor criminal profesional”, como lo llama un personaje.
El Bulger de Depp es carismático, aterradoramente calmado y totalmente despiadado. “Encontré el mal en mí hace mucho tiempo y lo he aceptado”, dijo Depp a los reporteros en setiembre pasado cuando presentó la película en el Festival de Venecia. “El mal y yo somos viejos amigos”.
“Pacto criminal”, que dirige Scott Cooper, fue bien recibida en la Mostra y muchos la han calificado como “la película del regreso de Johnny Depp” aunque, como el director ha señalado: “Hasta donde yo sé, Johnny no se ha ido a ninguna parte”.
“A diferencia de la mayoría de los actores, Johnny asume un riesgo con cada papel que interpreta y creo que artísticamente es muy valiente”, dijo el director, y agregó que “muchos actores no se animan a perderse detrás de una máscara por temor a perder a su público o perder su status de estrella. Johnny lo hace y muy bien”.
Con el cabello rubio peinado hacia atrás y su piel pálida y pecosa, el Bulger de Depp es desgarrador por su crueldad e intimidación a sangre fría, sin nada de las extravagancias que han acompañado algunas de las recientes películas del actor como “El llanero solitario” o “Mortdecai”. Pero Depp, quien también interpretó con clemencia a John Dillinger en “Enemigo público”, de Michael Mann, dijo que trató de encontrar la humanidad de Bulger.
Cooper dijo además que había quedado fascinado con la “intersección de política y crimen” en el Boston de los años 70 y 80 que son los que refleja el film. El hermano de Bulger, Billy, interpretado en el film por Benedict Cumberbatch, fue un poderoso senador estatal. Su contacto en el FBI era John Connolly (intensamente encarnado por Joel Edgerton), otro chico duro del sur de Boston dividido entre la lealtad de la niñez y su deber como agente del orden público.
Cooper narra el relato de poder y traición sin melodrama en un film austero y por momentos aplastadoramente violento. "Sin muchos rasgos estilísticos para que todo pareciera visto a través un video de vigilancia", explicó Cooper, cuyos créditos incluyen el drama "Loco corazón" ("Crazy Heart", 2009) en el que Jeff Bridges interpretaba a un viejo cantante de música country que se enamora de una joven periodista.
Bulger desapareció en 1995 y pasó 16 años como uno de los fugitivos más buscados de los Estados Unidos hasta que fue capturado en California en 2011. A sus 86 años, sigue cumpliendo hoy su sentencia de cadena perpetua.
Depp pidió conocerlo, pero Bulger “declinó respetuosamente”. Sin embargo, se sintió gratificado cuando el abogado de Bulger, J.W. Carney Jr., visitó el set y “dijo que podía sentir a su viejo amigo en lo que (el actor) estaba haciendo”.
“Creo que un personaje como James Bulger simplemente hay que abordarlo como un ser humano”, dijo Depp. “Nadie se levanta por la mañana, se afeita o se cepilla los dientes y se mira al espejo para decir ‘soy malo”.
"Él era complicado... Podía ayudar a una anciana con sus bolsos de supermercado y, 10 minutos después, reventarle a alguien el cráneo".
El papel de Depp en el film, que bien podría valerle una nominación para los próximos Oscar, probablemente genere comparaciones con la transformación de Marlon Brando como Don Corleone en "El padrino".
A Depp quizá no le moleste, ya que ha repetido más de una vez que sus héroes siempre han sido actores camaleónicos: “John Barrymore y Lon Chaney Sr. y, ciertamente, Marlon Brando”.
“Siempre quise tratar de ser un actor de carácter, más que el chico del póster que trataron de hacer de mí hace unos 100 años”, dijo el ex ídolo adolescente que cumplió 52 años el pasado 9 de junio.