Depende de sí mismo. Para evitar la reclasificación y meterse entre los primeros tres de la zona Andina-Patagonia, Rivadavia tenía que ganar los dos últimos partidos en casa. El primer objetivo está cumplido. Anoche, en un final infartante, venció a Independiente de Neuquén por 74-72 y ahora, con el ánimo por las nubes, recibirá mañana a Deportivo Pérfora de Plaza Huincul y en caso de lograr otro triunfo, el objetivo de esta fase esta fase estará cumplido.

