6 de febrero de 2018 - 00:00

Un niño no hace distinciones - Por Mónica Coronado

Los que somos amantes de las mascotas vivimos su vida con un afecto enorme, y su muerte con una tristeza igual.

Ese duelo tan profundo con ese amor tan importante para los niños es muy difícil de transitar, ya que para ellos casi no hay diferencia entre una mascota y un integrante de su familia. El chico no hace esas distinciones de “sólo era un gato o un perro”.

¿Cómo se los ayuda a transitar el duelo? En realidad, si bien muchos papás utilizan los mismos recursos que cuando muere una persona, diciéndoles “se fue al cielo” o “está en una estrella”, no es lo que corresponde. Lo que sí atañe es mantener el espíritu vivo del gatito o perrito.

Otro punto importante es poder, con el tiempo, hacerse de otra mascota, si es algo que se desea, ya que el duelo se hace más largo para todos, entendiendo que no se trata de suplantar a la mascota anterior, sino de sumar a la vida del hogar un ser que aportará afecto, amor y alegría. Aspectos que enriquecen a todos.

 
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