Lo que debía ser un viaje de trabajo de no más de 10 días, se transformó en una verdadera pesadilla para Sebastián López, un mendocino que está en Ecuador y que a raíz del conflicto social que se vive en ese país no puede volver.
Lo que debía ser un viaje de trabajo de no más de 10 días, se transformó en una verdadera pesadilla para Sebastián López, un mendocino que está en Ecuador y que a raíz del conflicto social que se vive en ese país no puede volver.
Sebastián llegó a Riobamba el 28 de septiembre y su pasaje de regreso tenía como fecha el 8 de octubre. Había llegado a esa ciudad por cuestiones laborales, ya que se dedica a la representación deportiva y fue a reunirse con Ricardo Dillon, ex futbolista mendocino y actual técnico del Deportivo Olmedo.
Si bien Riobamba está distante a unos 230 kilómetros de Quito, epicentro de los conflictos y las protestas de indígenas, quienes están allí sienten las consecuencia de la revuelta generalizada. "Están las rutas bloqueadas, no está llegando comida, el gas y cada vez hay menos agua. Acá no hay tanta violencia, pero si mucha incertidumbre sobre qué pasara", le dijo López a Los Andes desde Ecuador.
"Riobamba está paralizada. No hay comercios abiertos, no circulan los taxis y las calles están cortadas por árboles que han tirado. La gente tiene miedo porque los ladrones han aprovechado para salir a las calles", agregó López, quien vive en Godoy Cruz y tiene a cargo la escuela de fútbol del Colo Colo en Mendoza.
Las recientes medidas económicas adoptadas por el presidente Lenín Moreno despertaron la ira de indígenas, que se han volcado masivamente a las calles para protestar y se han enfrentado con la policía. Se contabilizan 8 muertos y unos 600 heridos.

"Espero que haya una tregua y se calme todo. Yo intenté tomarme una avioneta para irme a Quito y de ahí a Mendoza, pero no me dejaron. Está todo colapsado y los aviones no salen", explicó este viernes Sebastián.
"Necesito volver cuanto antes, pero dependo de lo que pase en el aeropuerto. Hay gente que se desespera y se escapa caminando, una conocida llegó a recorrer más de 100 kilómetros a pié", concluyó el mendocino.