14 de julio de 2018 - 09:00

Un fotógrafo pagó rescate y recuperó el equipo que le robaron

Un supuesto “intermediario” se comunicó con él para que lo recuperara. Pero la víctima tuvo que pagar e ir a un sitio predeterminado.

El pasado jueves 5 de julio por la tarde, un fotógrafo profesional fue víctima de un hurto. De su camioneta, ladrones le robaron su equipo que está valuado en miles de pesos "el trabajo de muchos años", dice la víctima.

Las redes sociales fue el medio que encontró para hacer público su despojo. Como en general los fotógrafos son muy solidarios, la noticia del robo no tardó en viralizarse y con ello los ladrones comenzaron a tener problemas para comercializar lo robado por esas vías.

Entonces ocurrió lo que pasa a menudo en estos casos: lo que en principio era un hurto, pasa a ser un secuestro del objeto robado. De ese modo, el ladrón o gente vinculada con el ladrón, se ponen en contacto con la víctima para pactar la entrega de lo robado; pero, claro está, esa devolución no será gratis: ni por el dinero que cuesta ni por el estrés.

Denuncia

Después de que su caso fuera denunciado a la Policía y a la Fiscalía correspondiente todo comenzó a moverse. Pero no de parte de los investigadores, sino de los delincuentes.

 

El miércoles pasado por la tarde, el fotógrafo recibió un mensaje por la red social Facebook de una cuenta recién abierta. Allí, un sujeto le decía que conocía a los ladrones de su equipo y que con determinada suma de dinero podía recuperarlo.

Entonces comenzó la negociación sin intervención de la Policía. "Yo no tengo nada que ver, soy un intermediario", decía el sujeto por escrito. "Quiero ver la foto para saber si se trata de mi equipo", respondía el fotógrafo.

Las negociaciones se mantuvieron hasta la noche y en un momento a la víctima le enviaron la foto del un equipo: "es el mío", dijo el fotógrafo.

"Mirá que no quiero ir a un lugar y volver sin la plata y sin mi equipo", pidió la víctima. "Nada que ver, te lo juro por mi vieja, que en paz descanse", fue la respuesta.

Luego el tema se trasladó al sitio donde la víctima tenía que ir con el dinero para recuperar su equipo robado. Allí le indicarían los siguientes pasos.

El pago

Todo esto seguía sucediendo a espaldas de la Policía y de la Justicia, ya que uno de los pedidos de quienes tenían el equipo figuraba que no se le diera intervención a la ley.

Después de otras arduas negociaciones y con un altísimo grado de estrés, el fotógrafo consiguió el dinero (para eso muchos colegas colaboraron) y fue, con la plata en el bolsillo, a encontrarse con su equipo a un barrio del departamento de Las Heras.

A las 8 de la noche del jueves pasado, el fotógrafo fue en su auto con un amigo, que se quedó a la espera mientras el reportero hacía su parte caminando y hablando por celular con quien lo esperaba.

 

La posta que le habían dado hacía referencia a la vereda de un Centro de Salud. Allí, un sujeto joven estaría con el equipo para que concretara el pago del rescate.

El caso no fue tan sencillo porque en el Centro de Salud no había nadie y la noche ya ganaba todo el escenario. Pero a unos metros de allí, a bordo de un auto, un sujeto comenzó a hacer cambio de luces.

Hasta ese auto y con el dinero encima, el fotógrafo tuvo que llegar. "Había un chico joven que al lado tenía el bolso con mi equipo", recuerda la víctima.

El intercambio tuvo lugar ya en el auto de la víctima porque el sujeto pretendía una suma -en este caso menor- para cobrar su comisión. Ya cansado, el reportero le pidió los últimos pesos a su amigo y se hizo nuevamente de su equipo. "Después, aunque suene raro, le agradecí -rememora el fotógrafo- y también le dije que no se dedicara a eso", recuerda.

A lo que el sujeto respondió: "Yo solo soy intermediario".

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