La resolución de la sala I de la Cámara de Casación es polémica porque contradice un fallo de la misma sala, pero ahora con otra integración, en un hecho sin precedentes inmediatos. Es decir que la sala I -formada por los jueces Juan Carlos Gemignani, Luis Cabral y Raúl Madueño- consideró hace cinco años que Menem era culpable y lo hizo condenar a 7 años y medio de prisión, y ahora la misma sala, pero integrada por Catucci, Riggi y Mahiques, contradice a sus pares y los antecedentes establecidos.
También resulta llamativo que el tribunal que desarchivó el concepto de la jurisprudencia del “plazo razonable” no denuncie a los jueces, fiscales o funcionarios que demoraron la causa, que el fiscal Carlos Stornelli había iniciado en el fuero federal, de donde fue sacada 4 años después por presiones del menemismo para pasarla al fuero penal económico.
Desde el punto de vista político, los camaristas Catucci y Riggi llegaron a sus cargos con el apoyo del menemismo. El segundo, además, este año fue absuelto por la Corte en la causa por supuestas irregularidades en la investigación del crimen de Mariano Ferreyra.
La causa, que cayó en los laberintos de la burocracia judicial y las presiones del menemismo, tiene aún abierta la posibilidad de que el fiscal Mario Villar apele ante la Corte. Como fue antes defensor oficial, es probable que se excuse y sea reemplazado por Raúl Pleé.
El fallo muestra incluso errores en el resumen de prensa. Dice que pasaron 27 años, cuando la causa se inició en 1995 por una investigación de Clarín: es decir que pasaron 23 años.