13 de febrero de 2014 - 03:58

Tras la devaluación,se frena la demanda de agroquímicos

Los aumentos van del 20% al 25% en todos los productos. Se eliminó el financiamiento y se pide a los productores pagar de contado. Evalúan que podrían no realizarse las fertilizaciones poscosecha en frutales y viñedos.

Los aumentos de precios derivados de la devaluación, sumados a la pérdida de producción por las heladas y los bajos precios de los productos agrícolas, en general, debilitaron la demanda de agroquímicos y fertilizantes en Mendoza.

Los distribuidores de estos insumos en la provincia coinciden en prever un año de ventas notoriamente acotadas, y en algunos casos temen que se agrave el problema de abandono de cultivos plurianuales, particularmente en el sur mendocino.

A la suba de precios, que fluctuó entre 20% y 25% desde la devaluación de enero, con un acumulado interanual cercano al 60%, se agrega el abrupto corte del crédito comercial, que las casas de agroquímicos deben trasladar a sus clientes; por lo que el productor que quiere adquirir un producto tiene que ir con la plata en la mano, o aceptar que sus pagos diferidos se computen al valor que tenga el dólar oficial al momento de la efectiva acreditación en la cuenta del proveedor.

Carlos Merlo, de la empresa Luján Agrícola, aclara en primer lugar que todos estos productos cotizan en dólares y señala que, en moneda norteamericana, "prácticamente no ha habido cambios en los precios en dólares, excepto algunos productos, como la urea, que por otras circunstancias aumentó 40 dólares la tonelada".

El empresario de Luján de Cuyo asegura que sus proveedores se rigen estrictamente por el tipo de cambio oficial, y que los vaivenes del mercado paralelo de la divisa no tiene ninguna incidencia en la formación de los precios de estos productos. Pero señala que "en un año, el valor del dólar oficial aumentó prácticamente un 60% por lo que, obviamente, eso impactó de pleno en los precios en pesos, de agroquímicos y fertilizantes".

Su colega de Lavalle, Mariano Santoni, apoderado de Agro Global SA, señala que "en líneas generales, el panorama que se presenta después de la devaluación de enero es bastante complicado porque los proveedores ya venían facturando en dólares, por lo menos durante todo el año pasado y esa medida incidió directamente en el costo de estos productos".

Con respecto a las facturas que tenían pendientes de pago, dice que "hasta el momento no se ha podido negociar nada". Llegado el momento del vencimiento de los cheques que habían sido girados para cancelar compras previas a la devaluación de enero, los montos se acreditan al tipo de cambio vigente y por la diferencia, las compañías emiten notas de débito en pesos.

Lo cierto es que "los productores que ya habían terminado su ciclo agrícola en diciembre, cuando ahora vengan a proveerse para la próxima temporada, se van a encontrar con aumentos de entre 20% y 25%", señala Santoni.

A su turno, Claudio Sánchez, presidente del directorio de Agroinsumos Alvear SA del departamento de General Alvear ratifica que "prácticamente todos los productos son importados, de manera que hoy hay que multiplicar todo por 8, que es el valor del dólar oficial. O sea que, a partir de esta devaluación fuerte, todos los costos aumentaron por lo menos 20%".

Pero el empresario alvearense advierte que "algunas mercaderías aumentaron en dólares, como es el caso de algunos fertilizantes, como la urea y el 18-46-0. Esto generalmente ocurre cuando hay mucha demanda en la región pampeana, pero ahora no creo que esté ocurriendo eso. No sé por qué aumentaron. A eso hay que sumar un mayor costo del flete, porque aumentó el precio de los combustibles".

Condiciones de pago

Merlo recuerda que "después de la devaluación, durante la última semana de enero, hubo una gran confusión y se paró todo". Ahora, los proveedores empezaron a liberar mercadería, pero en otras condiciones.

"Hay firmas que están exigiendo pago al contado. Otras están dando plazos de 30 y 60 días, pero recién cuando los cheques se acreditan en su cuenta bancaria lo dividen por el valor del dólar oficial de ese día y la cifra resultante (que representa dólares) es lo que me acreditan en la cuenta que tengo como cliente. Otras cobran una tasa anual del 40%. En esos casos, al monto de un cheque a 30 días, por ejemplo, hay que agregarle alrededor del 3,5%. Es una manera de fijar el tipo de cambio. En esos casos, ya no incide el valor que tenga el dólar al momento en que ese cheque sea acreditado en la cuenta del proveedor".

Desde el noreste provincial, Mariano Santoni ratifica que debido a la situación de incertidumbre a futuro con respecto a la cotización del dólar, se han acortado los plazos de pago.

"Veníamos con plazos de 60 a 90 días, y hoy no podemos hablar de más de 20. Uno puede pagar con un cheque que supere ese plazo, pero en ese caso se toma el tipo de cambio al día de la efectiva acreditación del valor en la cuenta de nuestro proveedor. Esto tuvimos que trasladarlo a nuestros clientes y el productor se encuentra con que tiene que disponer del dinero prácticamente hoy, para volver a disponer de los insumos que necesita para la próxima campaña agrícola.

El mismo escenario plantea Claudio Sánchez, desde Alvear. "Hay que depositar o mandar un cheque al día, se cortó el crédito", se lamenta. "Con algunos laboratorios no tengo problemas, y les puedo llegar a mandar un cheque a 30 o a 45 días, pero previo acuerdo que el tipo de cambio es el del día que se acrediten los valores".

Por otra parte, "las deudas que teníamos con los proveedores aumentaron todas un 20% porque los cheques que habíamos dado y que hasta el día de la devaluación no estaban acreditados, se tomaron al nuevo valor del dólar, y nos hicieron la nota de débito por la diferencia.

Menos ventas

Merlo señala que esta no es una época de compra masiva de químicos para el agro. Lo que más se demanda es "herbicidas, productos cúpricos para peronospora en vid, y algunos insecticidas para cultivos hortícolas". Explica que la temporada fuerte va de setiembre a diciembre, y en enero ya empiezan a caer un poco las ventas, en algunos casos porque el productor ya compró para todo el año, y en otros, porque el clima no lo está exigiendo".

De todos modos, advierte que hay una retracción en las compras, aunque sostiene que "es producto de la situación del agricultor, que no la está pasando muy bien. Y en parte se debe también a que "el clima ha ayudado, y es un año con un nivel de sanidad aceptable".

En cuanto a los insecticidas para la producción de hortalizas, "hay una retracción, porque también hubo una retracción en la siembra; la superficie de ajo ha sido menor a la del año pasado pero la superficie con tomate, tanto para industria como para consumo en fresco, también ha sido menor, al igual que la de papa".

En cuanto a los fertilizantes, hay expectativa por lo que pueda ocurrir con las fertilizaciones de pos cosecha en ciertos cultivos, como vid y algunos frutales. "Normalmente se hace una buena fertilización otoñal con fósforo -y a veces algo de nitrógeno- en viñedos, pero vamos a ver cuando llegue el momento, de mediados de marzo en adelante".

Claudio Sánchez señala que en el sur de la provincia, "los productos que más se mueven en esta época son herbicidas, algunos fungicidas y acaricidas para vid y hortalizas. Pero "este año, como ha sido muy seco, no hemos tenido problemas, la gente no ha curado porque no hubo peste".

Según Mariano Santoni, toda esta situación se reflejó claramente en el ritmo de ventas en el norte mendocino. "Ha habido un gran parate", asegura.

Y agrega: "Primero, porque el aumento del precio de los productos ha sido muy importante. El productor, cuando ve la nueva lista de precios frena todas sus compras, porque no sabe qué va a pasar, si el dólar va a seguir subiendo o si va a bajar y los mismos distribuidores no sabemos si vamos a poder reponer la mercadería una vez vendida. Entonces, nos estamos manteniendo con una lista de precios que aumentó entre un 20% y un 25%, y casi no podemos dar cuotas, estamos vendiendo y cobrando prácticamente al contado, para evitar que una posible nueva devaluación nos deje en una situación peor. Todo esto ha llevado a que el mercado no se esté moviendo desde hace unos 30 días".

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