Un nuevo temporal anunciado para este jueves hacía temer una agravación de las inundaciones que afectan a Francia, mientras que en Alemania, que también registró lluvias torrenciales, el balance de muertos desde el fin de semana subió a nueve.
Un nuevo temporal anunciado para este jueves hacía temer una agravación de las inundaciones que afectan a Francia, mientras que en Alemania, que también registró lluvias torrenciales, el balance de muertos desde el fin de semana subió a nueve.

Cuatro personas, incluyendo tres mujeres de una misma familia, murieron y otras cuatro están desaparecidas en Baviera, en el sureste de Alemania, indicó ayer un portavoz de la policía local. “Nos tememos lo peor”, añadió este vocero, preocupado por los desaparecidos que están siendo buscados activamente.
Las autoridades encontraron también el cuerpo de un hombre, añadió posteriormente la misma fuente, sin precisar si se trata de uno de los desaparecidos. El domingo y el lunes, las lluvias torrenciales habían provocado ya la muerte de cuatro personas en el suroeste del país.
En Francia, tras “un día de calma relativa” el miércoles, ayer volvió a llover. La región parisina y el departamento vecino de Loiret (centro) estaban en alerta, con unos 24.000 hogares sin electricidad.
La situación sigue “tensa” y “difícil” en “varias zonas”, reconoció el primer ministro Manuel Valls, que fue a constatar los daños en las calles inundadas de Nemours, una de las ciudades más afectadas, a 80 km al sur de París. En algunos lugares de esa localidad se superó los niveles alcanzados durante la inundación de 1910 (4,25 m).
En París, las vías para automóviles a orillas del Sena, completamente bajo el agua, estaban cerradas. Los pies de la estatua del “Zouave” del Puente de Alma, que sirve de referencia a los parisinos desde hace más de un siglo para calcular el aumento del caudal del agua del río que atraviesa la capital, estaban bajo el agua.