29 de junio de 2017 - 00:00

Tomás Godoy Cruz, el joven diputado del Congreso de Tucumán

En el contexto de la próxima conmemoración del  9 de julio de 1816 es oportuno recordar a uno de los diputados del Congreso de Tucumán, portavoz de las ideas sanmartinianas.

Tomás Godoy Cruz (1791–1852)  se recibe de doctor en Derecho Canónico y Leyes en la Universidad de San Felipe de Santiago de Chile en 1813, a los 22 años. En 1814, de regreso en Mendoza, es nombrado síndico procurador del Cabildo. En ese momento, contando 23 años, conoce a San Martín, que ejercía la función de gobernador intendente de Cuyo. El coronel tenía 36 pero rápidamente generaron un sólido vínculo y por invitación de éste ingresó en la Logia Lautaro. Esta amistad derivó en una comunión de ideales políticos y el joven adhiere plenamente al plan continental. San Martín deposita en él toda su confianza.

Godoy Cruz fue electo, junto con Juan Agustín Maza, como diputado de Mendoza al Congreso de Tucumán. El 23 de octubre de 1815 emprendió la ruta hacia esta provincia. Es uno de los primeros en llegar acompañado por Maza y Fray Justo Santa María de Oro, éste último diputado por San Juan, junto a Narciso Laprida.

Recordemos la situación hacia 1815. En este contexto la causa americana estaba en riesgo después del desastre de Rancagua en octubre de 1814 en el que los patriotas chilenos son vencidos ante un poderoso ejército español de 5.000 hombres. Existía peligro de invasión realista desde Chile, Lima, Alto Perú y España. Esto fundamenta la premura de San Martín en declarar la independencia e iniciar el Cruce de los Andes.

La guerra exterior se complicaba con los fracasos en el Norte y la pérdida de Chile. Paralelamente la anarquía interna amenazaba destruir la unión de las provincias del Río de la Plata. Sobre este momento afirma Mitre: “El Congreso de Tucumán era (…  ) la última esperanza de la revolución; el único poder revestido de autoridad moral que representase hasta cierto punto la unidad nacional, era la última áncora echada en medio de la tempestad”.

Un viaje hacia la libertad

Godoy Cruz emprende su viaje hacia Tucumán. Tenía poderes expresos otorgados por el Gobierno de Mendoza y obligaciones  impuestas por la Logia Lautaro de “promover y propiciar a todo trance la declaración de la independencia”, indispensable para llevar a cabo el plan continental de San Martín

Se reunieron 33 diputados, lo más granado de la intelectualidad  de las provincias del Río de la Plata, con preponderancia de sacerdotes, militares y abogados. Una asamblea de doctos, un grupo básicamente patriota y religioso.

Godoy Cruz fue el representante más joven del Congreso. Frente a los rostros de profusas patillas, algún bigote y cabezas tonsuradas, seguramente contrastaría “el rostro de leves patillas, limpia piel y  expresión juvenil “al decir de su principal biógrafo Cristián García Godoy.

A pesar de su juventud, es uno de los miembros más consultados, forma parte de las primeras comisiones organizativas, comienza a ser reconocido entre sus pares. Godoy Cruz comenzaría a gravitar en las esferas nacionales. Es un factor decisivo para llevar adelante la idea de la independencia. Recordemos la famosa misiva que envía San Martín a Tomás Godoy Cruz, el 12 de abril de 1816: “¡Hasta cuando esperaremos declarar nuestra Independencia! No le parece a Usted una cosa bien ridícula, acuñar moneda, tener el pabellón y cucarda nacional y por último hacer la guerra al soberano de quién en el día se cree dependemos (…  )”.

Tanto San Martín, en la solicitud de su carta a Godoy Cruz y éste, en su accionar como diputado del Congreso de Tucumán,  plantean desde el inicio la subordinación a la ley, es decir, la declaración formal de la independencia, para asumir la tarea de liberar a América.

El mendocino también interviene en la concreción de la entrevista de San Martín con Juan Martín de Pueyrredón, realizada en Córdoba, en julio de 1816, en donde éste, como director supremo de la Provincias Unidas del Río de la Plata, acepta y apoya el plan continental para liberar Chile y Perú. Este es otro elemento clave que el líder precisa para iniciar su campaña libertadora. Con ello se asegura el respaldo de la autoridad nacional y también, una base de estabilidad política para la causa americana como él mismo lo declaraba a su colaborador Tomás Guido: “Creo que ya se procederá en todo sin estar sujeto a más oscilaciones políticas que tanto nos han perjudicado”. Busca sostener la causa americana bajo la sumisión a ley emanada de una Asamblea y la subordinación a la autoridad ejecutiva de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Así pudo San Martín dedicarse a terminar los preparativos de su campaña que inicia en enero de 1817.

El Congreso se traslada a Buenos Aires a comienzos de 1817. Durante su permanencia en esa ciudad, Godoy Cruz ocupa la presidencia dos veces, entre 1817 y 1818 por votación de los representantes, y la vicepresidencia, entre 1818  y 1819. En junio de este año finaliza su función legislativa. Regresa a Mendoza y al año siguiente, el 3 de julio de 1820 es elegido gobernador de Mendoza. Enterado San Martín, escribe a su amigo: “No a Usted, pero sí al pueblo de Mendoza se le puede dar la enhorabuena por su elección. Dios le de acierto”.

La figura de Godoy Cruz vive a través de su obra. Como muestra de reconocimiento, llevan su nombre un municipio, plazas, escuelas y calles de Mendoza y también de Buenos Aires. El 15 de mayo de 1852, muere Tomás Godoy Cruz. El reconocimiento llega en forma inmediata y el 19 de mayo, el Poder Ejecutivo de Mendoza, lo declara Benemérito de la Patria y dice: “Sus importantes servicios reclaman un testimonio público que recuerde a las generaciones venideras sus nobles hechos. La provincia lo recuerda como el más prominente de los mendocinos”.

Las opiniones vertidas en este espacio no necesariamente coinciden con la línea editorial de Diario Los Andes.

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