Según la investigación, el millonario árabe transfirió 200.000 dólares a cuentas de 30 presidentes de asociaciones africanas; organizó banquetes y recepciones por 400.000 dólares para esos directivos y pagó 1,6 millones meses antes del voto clave a cuentas bancarias del ex dirigente de la FIFA Jack Warner, que era uno de los 24 miembros del Comité que tomó la decisión.

