Este 2025 busca coronarse como el año de los celulares ultradelgados dentro de un mercado que casi no encuentra margen para innovar ni rediseñar celulares.
Nubia lanzó su modelo Air y es cinco veces más barato que el iPhone Air que también se vende en el país. Es de fabricación nacional y cuenta con características premium
Este 2025 busca coronarse como el año de los celulares ultradelgados dentro de un mercado que casi no encuentra margen para innovar ni rediseñar celulares.
La llegada primero del Samsung Galaxy S25 Edge y luego el iPhone Air parecen marcar el camino a teléfonos más finos y compactos, aunque aún con críticas a su productividad y potencia.
Sin embargo, la tendencia ya se instaló y ahora un nuevo modelo llega para expandirla a la gama media: Nubia Air.
La compañía china anunció oficialmente que desde este 11 de diciembre de 2025 ya se puede comprar en Argentina su nuevo dispositivo que viene con una carta de presentación clara: ser el smartphone más fino y liviano fabricado en el país.
Producido en Tierra del Fuego, el equipo busca democratizar una estética que suele estar reservada para la gama alta, pero con un precio inferior a los $ 600 mil, ideal para competir en el segmento medio.
El atractivo principal del Nubia Air reside en sus dimensiones. El cuerpo del teléfono es de aluminio con un grosor general de 6,7 mm, aunque su marco central se reduce a 5,9 mm. Tiene un peso de 172 gramos, y se ubica cómodamente por debajo del estándar de 200 gramos que domina la industria actual.
Su panel frontal está recubierto con Gorilla Glass 7i para resistir caídas y rayaduras, lo que protege otro detalle premium: su pantalla AMOLED de 6,78 pulgadas con resolución 1.5K (1224 x 2720 píxeles) y una tasa de refresco de 120 Hz.
Su procesador es un Unisoc T8300 octa-core, cuenta 256 GB de almacenamiento y 8 GB de RAM física, que puede expandirse, según informó Nubia, mediante software hasta alcanzar los 20 GB (sumando 12 GB de RAM virtual).
Trae la última versión de Android que le permite integrar el asistente de IA Gemini de Google y todas sus características más útiles.
Sus cámaras son respetables para un equipo tan delgado. Su sistema trasero de lentes incluye un sensor principal de 50 MP (f/1.6) y una cámara de profundidad de 2 MP mientras que en la parte frontal posee una cámara frontal de 20 MP.
Cuenta con certificaciones IP68 e IP69 para protección contra el polvo e inmersión en agua (hasta 1,5 metros durante 30 minutos) e incluso soporta chorros caliente a alta presión de hasta 80°C.
Por último, su batería es sorprendentemente potente para un modelo tan fino: 5.000 mAh. Además permite carga rápida de 33W, con una vida útil superior a los mil ciclos de carga.
¿Cuál es su precio? Está a la venta en su tienda oficial de Mercado Libre por $529.999 en colores negro y dorado, y hay 12 cuotas sin interés. Otro detalle tentador es que -a diferencia de otras marcas- la caja incluye el cargador, cable, funda y auriculares.
Cada pocos años, la industria gira hacia una nueva obsesión. Entre 2019 y 2021 la tendencia fueron las cámaras gigantes, entre 2021 y 2023 lo fue la autonomía y carga rápida y entre 2023 y 2025 los modelos plegables ganaron terreno e innovación. Ahora todo indica que estamos en el auge de los ultradelgados, aunque su permanencia no está asegurada.
Compactar baterías, reducir componentes y adelgazar el teléfono es técnicamente posible, pero no necesariamente socialmente aceptado aún.
Todo indica que muchos usuarios prefieren mayor duración de batería antes que menos peso en el bolsillo y mayor costo en la billetera.
Aquí es donde Nubia puede ganar entre el usuario nacional ya que este lanzamiento busca consolidar el 5% de cuota de mercado que logró capturar en solo un año de operaciones en Argentina.
También saca ventaja en precio. Mientras su modelo cuesta $ 529.999, el otro ultrafino disponible es el iPhone Air que se vende en Argentina por alrededor de $2.500.000. Claramente el teléfono de Apple es más potente, pero en el uso diario Nubia promete grandes prestaciones para el usuario promedio.
En mayo de este año ya habíamos abordado aquí el tema de los ultradelgados como la tendencia del año y en esa misma fecha Ben Wood, analista de CCS Insight, aseguraba que una vez que una marca lanzara un modelo, otras la seguirían: “Para la segunda mitad de 2025, ‘delgado es definitivamente la moda’… aunque Samsung fue el primero con un diseño esbelto, Apple también está siguiéndole el paso, y otras marcas chinas probablemente no estarán lejos”.
Aunque la delgadez parece ser la gran apuesta, no todos están convencidos de que sea lo mejor. Un ejemplo es Lu Weibing, presidente de Xiaomi y jefe de móviles, que señalo hace un mes en una entrevista con IT Home: “La extrema delgadez sacrifica la experiencia del usuario en áreas clave como batería, disipación de calor, rendimiento y cámara. Desde el punto de vista de las ventas reales, son un nicho muy pequeño. Lo más importante es observar la retención del usuario a largo plazo”.
Durante años, la industria de móviles pareció obsesionarse con la delgadez como si fuera el indicador definitivo de innovación y en 2025 esa tendencia reaparece principalmente gracias a los pesos pesados de la industria: iPhone Air y el Galaxy S25 Edge.
Su desarrollo es impresionante, pero poco apreciado por el usuario que busca algo más que innovación estética. Un teléfono puede ser una lámina impecable de menos de 6 milímetros, pero si no entrega buena autonomía, cámaras consistentes o un sistema fluido, la delgadez pasa de virtud a capricho.
La buena noticia es que estos modelos muestran que el diseño extremo puede convivir con la funcionalidad, aunque siempre con concesiones. Apple privilegia la elegancia y la fluidez, Samsung prioriza el equilibrio entre forma y experiencia y Nubia apunta al consumidor promedio al darle buena batería y precio accesible. Cada uno toma decisiones distintas sobre qué sacrificar y qué preservar.
Frente a un iPhone o un Galaxy que cuesta millones de pesos, Nubia apuesta por el consumidor que quiere animarse a las tendencias sin vivir endeudado. Pero principalmente el usuario argentino, que hoy mira cada compra con lupa, la pregunta ya no es qué tan fino es un teléfono, sino qué tan bueno, potente y duradero es un celular para que la inversión salga rentable.
La delgadez impresiona, sí, pero la durabilidad y el valor a largo plazo siguen siendo las métricas que importan cuando el bolsillo se vuelve protagonista.