Según el estudio "Entre el ruido y los datos", publicado por Fad Juventud en colaboración con Google, al menos el 18,5% de los contenidos que circulan por la red social X contienen desinformación.
Según Fad Juventud, los mensajes en la plataforma contienen engaños, siendo la inmigración y la justicia los temas más afectados por la manipulación algorítmica.
Según el estudio "Entre el ruido y los datos", publicado por Fad Juventud en colaboración con Google, al menos el 18,5% de los contenidos que circulan por la red social X contienen desinformación.
El análisis, basado en una muestra de menciones generadas en España entre abril y junio de 2024, revela que casi 2 de cada 10 mensajes analizados son falsos o engañosos.
La desinformación no afecta a todos los temas por igual. El informe advierte que la mitad de las menciones relacionadas con la inmigración son desinformadoras.
Para atacar este colectivo, los creadores de contenido utilizan hechos aislados, estadísticas tergiversadas y datos inventados con el fin de generar alarma social y fomentar temores sobre una "amenaza cultural".
Otros ámbitos severamente castigados son:
El estudio identifica que la mayoría de los bulos son propagados por perfiles anónimos. De los 300 perfiles más influyentes analizados, 100 difundieron desinformación en al menos una ocasión. En cuanto a la tipología del engaño, el 58,9% se clasifican como manipulaciones directas o teorías sin fundamento, seguidas por la descontextualización y la exageración.
Un factor determinante es el diseño de la propia plataforma. Los autores del informe señalan que los algoritmos actuales premian contenidos que generan confrontación, rabia e indignación, favoreciendo la viralidad de mensajes sensacionalistas sobre la información contrastada.
Esto crea un "círculo vicioso" donde rumores falsos, como el bulo del parking de Bonaire durante la DANA, pueden desatar olas expansivas de desinformación con gran impacto social.
Beatriz Martín Padura, directora general de Fad Juventud, enfatiza que además de la legislación, es necesario "pedir responsabilidades a la industria" y fomentar el pensamiento crítico en la sociedad.
El informe concluye con una llamada urgente a rediseñar los algoritmos para penalizar los contenidos manipuladores y priorizar la información de calidad, promoviendo así un entorno digital más confiable y menos polarizado.