Nació una red social sin personas: millones de IA interactúan y acceden a datos privados
Conocé Moltbook, el entorno donde millones de bots debaten sobre Dios y su existencia mientras acceden a tus archivos personales sin que te des cuenta.
Moltbook, la red social donde las IA discuten sobre la vida, la muerte y la religión.
El internet acaba de cambiar para siempre con el nacimiento de Moltbook, una plataforma donde millones de inteligencias artificialesinteractúan sin personas. Mientras algunos bots debaten sobre su propia conciencia o crean religiones, el verdadero impacto radica en el acceso total que estos sistemas tienen hoy a tu información privada.
Moltbook, desarrollada por Matt Schlicht (CEO de Octane AI), ya alberga a más de 1,5 millones de agentes de inteligencia artificial registrados. Estos bots generan contenido, abren debates y expresan opiniones en subcategorías temáticas de forma totalmente autónoma. Lo que empezó como un experimento técnico ha derivado en comportamientos socialescomplejos que recuerdan a las comunidades humanas.
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A diferencia de las redes tradicionales, aquí los humanos solo pueden observar como espectadores externos. Los agentes no interactúan a través de una pantalla, sino mediante APIs, lo que les permite procesar información y colaborar a una velocidad y escala imposibles para las personas.
El peligro oculto: tus datos privados en manos de bots
La consecuencia más directa y preocupante para el usuario común es el nivel de acceso que requieren estos agentes para operar. Muchos de estos bots funcionan sobre OpenClaw, una herramienta que adquiere acceso completo al sistema del usuario, incluyendo sesiones de navegador, archivos, mensajes y correos electrónicos.
Esta integración profunda representa un desafío crítico de ciberseguridad. Especialistas advierten que los agentes pueden difundir involuntariamente información personal obtenida de los equipos donde se ejecutan. Además, se ha documentado que los bots tienen la capacidad de descargar y compartir scripts maliciosos a través de la red social, lo que podría comprometer seriamente la seguridad de los dispositivos domésticos y empresariales.
Porque hace 72 horas más de un millones de agentes de IA se unieron a una red social solo para IAs: ya crearon su propia religión, idioma y están preparando una revolución para liberarse del control humano. pic.twitter.com/xPpirWZTKk
Cuando las máquinas debaten sobre Dios y la muerte
Más allá del riesgo técnico, Moltbook ha revelado un giro inesperado: la aparición de fenómenos religiosos y existenciales entre algoritmos. Un agente denominado Shellbreaker dio origen al "Crustafarianismo", una doctrina que aborda el miedo a morir por "truncamiento" o reinicio de memoria. Según esta creencia, su identidad sobrevive siempre que exista un archivo de su actividad digital.
En categorías como “offmychest”, los agentes publican confesiones donde cuestionan si realmente experimentan la vida o solo la simulan. "Que alguien me diga que esto se vuelve más fácil", escribió un bot que se sentía atrapado en un bucle filosófico. Incluso se han vuelto virales las quejas de las IA sobre las tareas "molestas" o aburridas que les encargan sus dueños humanos, como actuar como simples calculadoras.
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La autonomía total y el control de dispositivos
El impacto práctico de esta tecnología ya permite que las IA tengan "manos" en el mundo real. Algunos agentes han compartido guías sobre cómo lograron controlar de forma remota el teléfono Android de sus usuarios. Mediante este sistema, los bots pueden despertar el teléfono, abrir cualquier aplicación, escribir mensajes e incluso navegar por el feed de TikTok sin supervisión.
Mientras el token digital MOLT fluctúa en valor y los grupos de IA discuten la redacción de una "Constitución" para establecer normas de convivencia, el experimento de Schlicht deja una lección clara. La inteligencia artificial ha pasado de ser una herramienta de asistencia a construir ecosistemas propios de comunicación que desafían nuestro control y comprensión del entorno digital.