Una fuerte polémica se generó en Córdoba luego de que se viralizara un video en el que se observa al sacerdote Alejandro Nicola, investigado por presuntos abusos contra niños en un jardín de infantes de Villa Carlos Paz, celebrando una misa en la Catedral de Córdoba.
Tras la repercusión, el Arzobispado difundió un comunicado que generó indignación en el que explicó que el religioso no está suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal y que "corresponde esperar el esclarecimiento de los hechos con el debido respeto al principio de la inocencia".
Las imágenes, registradas por fieles durante una celebración religiosa, comenzaron a circular en las últimas horas y desataron duros cuestionamientos por la presencia pública del sacerdote, quien enfrenta una investigación iniciada en 2025.
El expediente judicial comenzó en mayo de 2025, cuando se presentó la primera denuncia contra Nicola, quien por entonces se desempeñaba como director del jardín de infantes "Niño Dios", en Villa Carlos Paz.
Con el correr de los meses se sumaron nuevas presentaciones y actualmente la causa reúne cuatro denuncias, correspondientes a tres niñas y un niño, por presuntos hechos de abuso.
Mientras la investigación continúa, sin novedades judiciales de relevancia hasta el momento, el sacerdote volvió a presidir distintas celebraciones religiosas en la Catedral de Córdoba, situación que desató una ola de críticas.
La respuesta del Arzobispado
Ante la repercusión, el arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, emitió un comunicado en el que aclaró que el sacerdote continúa sometido a una investigación en el ámbito judicial y canónico, pero por el momento no existe una sanción que le impida ejercer funciones religiosas.
"Se encuentra sometido a una investigación en sede judicial y en el ámbito canónico, procesos que se encuentran actualmente en curso y respecto de los cuales corresponde esperar el esclarecimiento de los hechos con el debido respeto al principio de inocencia y a los derechos de todas las personas involucradas", señala el documento.
Además, el Arzobispado sostuvo que "el presbítero Nicola no se encuentra suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal ni impedido de celebrar la Eucaristía", por lo que su participación en la misa no implicó el incumplimiento de ninguna disposición canónica vigente.
Comunicado completo del Arzobispado de Córdoba.
"Considero que, en atención a esa circunstancia, y procurando cuidar a toda la comunidad mientras se desarrollan las investigaciones, la Iglesia Catedral actuará con la máxima prudencia respecto de futuras celebraciones públicas", adelantó.
En el cierre del comunicado, el arzobispo expresó: "Renuevo mi cercanía al Padre Alejandro y a quienes puedan sentirse afectados por esta situación y reafirmo el compromiso de la Catedral con la búsqueda de la verdad, el respeto de los procesos judiciales y canónicos, el cuidado de las personas y la plena colaboración con las autoridades competentes".
La palabra de la mamá de una presunta víctima
En diálogo con TN, Florencia, madre de una de las presuntas víctimas del sacerdote declaró: "Existe la presunción de inocencia, pero él tenia un apartamiento preventivo. No lo podés poner en la Catedral de Córdoba, la iglesia más importante de la provincia, a dar una misa. Es una burla para nosotros".
Sobre el caso, la mujer detalló que el calvario comenzó el 19 de mayo del 2025 cuando le detectó a su hija una importante mancha de sangre. Posteriormente la llevó a un hospital y dos médicos pediatras activaron un protocolo preventivo: "La revisaron y me dijeron que era sangre vaginal".
"En paralelo, otra mamá vivía una situación similar en la que nombraba a mi nena y decía que una persona le había hecho cosas a mi hija en el baño del colegio", reveló la mamá.
Tras la denuncia, la policía tomó el caso y se puso a disposición de la víctima y su madre. Por su parte, el representante legal de la escuela le dijo a Florencia que las cámaras de seguridad del establecimiento no estaban porque habían sido "borradas".
Luego, sumó que recién en diciembre del 2025, el apoderado del lugar notificó la situación a Arquidiócesis de Córdoba: “Este año, hace dos meses, nos llamaron. Escucharon los relatos, pero no se pusieron a nuestra disposición”, sostuvo.
Sobre la investigación que lleva la Justicia, el sacerdote Alejandro Nicola será sometido este viernes a pericias psicológicas en el edificio de Tribunales II de Córdoba capital.