La investigación por el femicidio de Luciana Daniela Ojeda en la ciudad de Córdoba mantiene como principal sospechoso a Jan Lu Korzeniecki, un ciudadano polaco de 44 años sobre quien pesa un pedido de captura nacional e internacional.
Sobre Jan Lu Korzeniecki, de 44 años, pesa un pedido de captura internacional tras el asesinato de su pareja ocurrido en Córdoba.
La investigación por el femicidio de Luciana Daniela Ojeda en la ciudad de Córdoba mantiene como principal sospechoso a Jan Lu Korzeniecki, un ciudadano polaco de 44 años sobre quien pesa un pedido de captura nacional e internacional.
El caso salió a la luz el pasado 15 de julio, cuando personal del servicio de emergencias encontró el cuerpo sin vida de Ojeda, de 36 años, en el departamento donde vivía junto a su hija de cinco años, en Nueva Córdoba.
En un primer momento, la causa fue investigada como una muerte de etiología dudosa. Sin embargo, los resultados de las primeras pericias permitieron modificar la calificación y orientar la investigación hacia un femicidio, lo que dio inicio a un amplio operativo para localizar al presunto autor del crimen.
Desde el comienzo de la investigación, los familiares de Luciana apuntaron contra Korzeniecki como principal responsable. Según indicaron, ambos mantenían una relación sentimental desde hacía algunos meses y, aunque gran parte del vínculo transcurría a la distancia, el hombre polaco viajaba periódicamente desde Europa para visitarla.
Los allegados de la víctima aseguraron, además, que el acusado tenía comportamientos violentos y señalaron que también atravesaba problemas relacionados con el consumo de alcohol.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, el ciudadano polaco había ingresado nuevamente al país diez días antes del crimen. Como en ocasiones anteriores, se instaló en la vivienda de Luciana durante su estadía en Córdoba.
Frente a los elementos reunidos en la causa, el fiscal Gonzalo Berrotarán Romano, titular de la Fiscalía de Instrucción en Violencia de Género y Familiar de Quinto Turno, resolvió imputar a Korzeniecki por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
Al mismo tiempo, la Justicia solicitó su captura tanto en territorio argentino como a nivel internacional, debido a que hasta el momento se desconoce su paradero.
Durante la investigación también surgieron precisiones sobre la situación de la víctima. Luciana contaba con un botón antipánico como consecuencia de denuncias previas por violencia contra una expareja (no Korzeniecki).
No obstante, los investigadores descartaron rápidamente cualquier relación de ese hombre con el crimen, ya que al momento del hecho se encontraba detenido en el penal de Bouwer.
En un primer momento trascendió que el dispositivo de emergencia se había activado el día del asesinato, aunque posteriormente las autoridades aclararon que esa señal correspondió a una prueba realizada por efectivos policiales para verificar el correcto funcionamiento del sistema.
Mientras continúa la búsqueda de Korzeniecki, también se conocieron datos sobre su intención de establecerse en el país. El Consulado de Polonia en Córdoba confirmó que el ciudadano había realizado consultas vinculadas con los requisitos necesarios para trabajar legalmente en la provincia, un dato que ahora forma parte de la investigación según reveló el diario La Voz.
Los pesquisas también analizan su actividad en redes sociales. Su perfil actual de Facebook fue creado a fines de abril de este año y contiene una sola fotografía, en la que aparece junto a Luciana en una calle de la ciudad de Córdoba.
Además, trascendió que el sospechoso habría utilizado anteriormente otra cuenta en la misma plataforma. Ese antecedente es ahora analizado por los investigadores, que buscan reconstruir el historial completo de la relación entre ambos y determinar movimientos, contactos y posibles elementos que permitan establecer el recorrido del acusado antes y después del crimen.