Un violento episodio ocurrió durante la noche del domingo 25 de enero en el barrio porteño de Flores, Buenos Aires. Allí se dejó al descubierto una escena extrema en el transporte público, que terminó con un chofer despedido, un pasajero detenido y una causa judicial en curso.
El hecho se registró alrededor de las 23.15, en la intersección de avenida Rivadavia y Nazca, cuando un colectivo de la línea 113 avanzó algunos metros sin conductor, cruzó semáforos en rojo y circuló en contramano, mientras su chofer, identificado como Nicolás, se enfrentaba físicamente con un pasajero que lo insultaba y amenazaba.
En diálogo con medios televisivos, el conductor relató que el conflicto comenzó cuando el pasajero, presuntamente bajo los efectos del alcohol, lo increpó porque la unidad circulaba a baja velocidad debido a un problema mecánico. “Escucho que me grita del fondo: ‘Eh, hijo de p..., apurate’, estaba alcoholizado. Me asusté”, contó.
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CHOFER DE COLECTIVO A LAS PIÑAS CON PASAJERO EN PLENO VIAJE - Fue en una unidad de la línea 113 pic.twitter.com/CORCaNIK5L
Según su testimonio, la situación se tornó cada vez más tensa a medida que el colectivo avanzaba lentamente con otros pasajeros a bordo. “Me paralicé. El miedo, el susto. Digo: ‘¿Me va a pegar?’. Cuando atino a poner el freno de mano, no engancha. Se me va”, describió al reconstruir el momento en que descendió del vehículo y comenzó la pelea.
El chofer reconoció públicamente su error y pidió disculpas: “Lo que pasó fue un error mío de no poner el freno de mano. Quiero pedir disculpas, no lo hice con intención de matar a nadie. Reconozco mi error”. También insistió en que no actuó de forma premeditada y que la reacción estuvo marcada por el miedo.
El pasajero también fue detenido por la Policía de la Ciudad y trasladado a un calabozo junto al chofer
El pasajero también fue detenido por la Policía de la Ciudad y trasladado a un calabozo junto al chofer.
gentileza
Nicolás explicó que no detuvo el servicio ni pidió asistencia porque hacerlo implica sanciones internas. “Para cortar un servicio de colectivo, te tiene que levantar temperatura o que se haya quemado, roto el turbo. Un domingo a las once y media de la noche no hay nadie en la empresa. Estás solo”, afirmó.
Tras la viralización del video del incidente, la empresa de transporte decidió despedirlo con causa, aplicando el artículo 242, lo que implicó la pérdida de la indemnización pese a sus 15 años de antigüedad. “Perdí todo. Perdí mi trabajo, tengo un hijo con discapacidad, los remedios me salen 400 mil pesos”, reclamó.
El conductor también denunció falta de acompañamiento empresarial tras el hecho y cuestionó las condiciones laborales del sector. “No tenemos ni un botón antipánico, no tenemos nada para avisar”, sostuvo, al tiempo que describió el nivel de exposición cotidiana que enfrentan los choferes.
El episodio fue denunciado durante la madrugada del 26 de enero, lo que motivó la intervención de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Ambos protagonistas fueron detenidos y quedaron alojados en la misma dependencia durante más de 15 horas, según el relato del chofer.
En la causa intervino la Unidad de Flagrancia Oeste, que imputó al conductor por lesiones y al pasajero por amenazas. La investigación continúa mientras el caso reavivó el debate sobre la violencia en el transporte público y el estrés laboral de quienes trabajan al frente de las unidades.