3 de agosto de 2026 - 14:25

Tiene 17 años y necesita una cirugía urgente para no perder la visión: los síntomas que lo alertaron

Gonzalo Ramírez fue diagnosticado hace poco más de un mes con queratocono, una enfermedad que deforma progresivamente la córnea. Su familia lanzó una campaña solidaria porque el tratamiento cuesta entre 20 y 22 millones de pesos.

Hasta hace apenas un mes y medio, Gonzalo Ramírez pensaba que las dificultades para leer en la escuela se debían a un problema de graduación. Se sentaba siempre en los primeros bancos porque desde el fondo del aula el pizarrón se volvía borroso. Cambiaba el enfoque, entrecerraba los ojos y hacía un esfuerzo permanente para seguir las clases. Con el tiempo también comenzó a notar que veía cada vez menos y que esa situación afectaba su ánimo.

Hoy, con 17 años, sabe que detrás de esos síntomas había una enfermedad ocular que puede comprometer seriamente su visión si no recibe tratamiento a tiempo.

El adolescente, que vive entre Palmira y Chapanay y cursa sus estudios secundarios en una escuela de la zona, fue diagnosticado con queratocono, una patología degenerativa de la córnea que suele avanzar con mayor rapidez durante la adolescencia. Los especialistas le indicaron que debe someterse cuanto antes a un procedimiento denominado cross-linking corneal, destinado a detener la evolución de la enfermedad.

El problema es económico: la intervención en ambos ojos tiene un costo estimado de entre 20 y 22 millones de pesos, una cifra imposible de afrontar para su familia.

Por eso, familiares, amigos y vecinos iniciaron una campaña solidaria con el objetivo de reunir el dinero necesario antes de que se cumpla el plazo que fijaron los médicos.

Un diagnóstico que llegó después de buscar una segunda opinión

La historia comenzó cuando Gonzalo acudió a una consulta oftalmológica porque notaba que veía cada vez peor. "El problema lo detectamos hace como un mes y medio. Fuimos a la oculista y me dijo que tenía un astigmatismo muy alto, que tenía la córnea muy deformada y que necesitaba hacer un tratamiento", contó el adolescente en diálogo con Los Andes.

La noticia sorprendió a toda la familia. Sin conformarse con ese primer diagnóstico, decidieron buscar una segunda opinión médica. "Fuimos a la Fundación Zaldivar para averiguar un poco más. Ahí también me dijeron exactamente lo mismo y me explicaron que tenía poco tiempo porque la enfermedad estaba avanzando muy rápido", relató.

Fue entonces cuando comprendieron que no podían esperar demasiado.

El tiempo juega en contra

El principal temor no es solamente la pérdida progresiva de visión, sino que la enfermedad siga avanzando hasta un punto en que la cirugía deje de ser efectiva. Según explicó Gonzalo, los médicos fueron muy claros respecto del plazo.

"Me dijeron que tengo que hacerlo lo antes posible. Si pasa un mes y no me hago la primera intervención, que se llama cross-linking, tengo que volver a hacerme todos los estudios porque puede haber avanzado mucho."

Y agregó una frase que resume la preocupación de toda la familia. "Si sigue avanzando, puede que la única opción que quede sea un trasplante de córnea."

Actualmente, el joven presenta compromiso en ambos ojos, aunque uno de ellos está considerablemente más afectado. "Tengo los dos ojos comprometidos, pero uno está mucho más avanzado que el otro", explicó.

Las señales estaban desde hacía tiempo

Mirando hacia atrás, Gonzalo reconoce que había síntomas que pasaron inadvertidos. Durante los últimos meses comenzó a tener cada vez más dificultades para seguir las clases. "Siempre me sentaba adelante porque me costaba mucho leer lo que escribían en el pizarrón."

La pérdida visual también comenzó a afectar su estado emocional. "Sentía que había perdido mucha vista y también me había bajado bastante el ánimo por eso."

Es una realidad frecuente entre quienes padecen queratocono. Como la visión empeora de manera gradual, muchas veces el paciente cree que necesita cambiar los anteojos, cuando en realidad la córnea está modificando su forma y la graduación deja de corregir adecuadamente el problema.

Una familia que busca cualquier alternativa

Mientras avanza la campaña solidaria, la familia también intenta encontrar otras posibilidades para reducir el costo del tratamiento.

"Estamos tratando de conseguir alguna ayuda o alguna opción para hacerlo gratis o que sea mucho más accesible, porque lo importante es hacerlo lo antes posible", explicó Gonzalo. La situación económica del grupo familiar hace imposible afrontar semejante gasto.

El adolescente vive con su abuelo. Su mamá reside junto a una de sus hermanas y además tiene otros tres hermanos menores. La prioridad hoy es conseguir el dinero suficiente antes de que el tiempo juegue definitivamente en contra.

¿Qué es el queratocono?

El queratocono es una enfermedad que afecta la córnea, el tejido transparente ubicado en la parte anterior del ojo. Con el paso del tiempo, esa estructura pierde su forma esférica, comienza a adelgazarse y adquiere una apariencia cónica. Como consecuencia, la luz deja de enfocarse correctamente sobre la retina y la visión se vuelve cada vez más distorsionada.

Los primeros síntomas suelen aparecer entre la adolescencia y el inicio de la adultez, precisamente la etapa que atraviesa Gonzalo.

Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran:

  • Visión borrosa o distorsionada.
  • Cambios permanentes en la graduación de los anteojos.
  • Dificultades para ver de noche.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Aparición de imágenes dobles o sombras.

Cuando la enfermedad se detecta en etapas tempranas, el tratamiento mediante cross-linking permite fortalecer las fibras de colágeno de la córnea y, en muchos casos, detener la progresión del queratocono.

En los casos avanzados, cuando la deformación ya es muy importante, puede ser necesario recurrir a un trasplante de córnea. Por esa razón, los especialistas insisten en que el factor tiempo resulta determinante.

Una campaña que ya moviliza a vecinos y conocidos

La difusión de un video en redes sociales permitió que la historia comenzara a conocerse en distintos puntos de Mendoza. Sin embargo, el monto necesario sigue estando muy lejos de lo reunido hasta el momento.

Incluso la campaña debió modificarse porque una de las cuentas alcanzó el límite permitido para recibir transferencias. "Como soy menor de edad, mi cuenta llegó al límite de las donaciones y ya no podían seguir depositando. Por eso agregamos otro alias para que la gente pueda seguir ayudando", explicó Gonzalo.

Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante transferencias a los alias:

  • ayuda.a.gonza
  • facu44123

La familia también solicita compartir la campaña en redes sociales para ampliar el alcance de la convocatoria.

Cada día que pasa representa un nuevo desafío. Para Gonzalo, el objetivo es sencillo y urgente al mismo tiempo: llegar a tiempo a una cirugía que le permita conservar la visión y seguir adelante con una vida que recién comienza.

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