Durante la tarde del lunes 19 de enero de 2026, los habitantes de Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, se vieron sorprendidos por la aparición de un contenedor tipo reefer de 20 pies flotando en las aguas del Golfo Nuevo.
La unidad, un reefer de 20 pies que estaba vacío, fue arrastrada por la marea hasta quedar varada frente al Club Náutico Atlántico Sud, activando un operativo de seguridad.
Durante la tarde del lunes 19 de enero de 2026, los habitantes de Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, se vieron sorprendidos por la aparición de un contenedor tipo reefer de 20 pies flotando en las aguas del Golfo Nuevo.
El objeto fue detectado a la deriva tras un incidente en la zona portuaria, lo que motivó un rápido despliegue de la Prefectura Naval Argentina para asegurar la estructura y coordinar su retiro.
De acuerdo con la información brindada por la Administración Portuaria, el episodio fue provocado por fuertes ráfagas de viento que afectaron el área del muelle Almirante Storni. El contenedor se encontraba vacío sobre un semirremolque en el Sitio N° 3, preparado para ser cargado con pescado congelado de un buque, cuando la intensidad del viento lo desplazó de la unidad de transporte, provocando su caída al agua.
Tras caer al mar, la marea arrastró la pesada estructura metálica hasta la costa, donde quedó encallada justo frente a las instalaciones del Club Náutico Atlántico Sud. Esta zona es frecuentada habitualmente por deportistas y vecinos para actividades recreativas, por lo que el hallazgo generó un gran impacto y se viralizó rápidamente a través de fotos y videos en redes sociales.
A pesar de la espectacularidad del hecho, las autoridades confirmaron que la situación estuvo bajo control desde el primer momento. La intervención de la Prefectura permitió constatar que el contenedor no representaba un peligro para las personas ni para el ecosistema marino, ya que al estar vacío no se registraron vertidos ni episodios de contaminación en el Golfo Nuevo. Asimismo, se informó que no hubo afectaciones a la navegación.
Personal del club náutico colaboró inicialmente en asegurar la estructura para evitar nuevos desplazamientos que pudieran poner en riesgo a las embarcaciones cercanas.
Según el protocolo establecido, la empresa propietaria del contenedor fue notificada de su responsabilidad y se programaron las tareas de remoción para la mañana del martes, con el fin de extraer la unidad sin dañar la infraestructura costera ni el medio ambiente.
Finalmente, la Administración Portuaria de Puerto Madryn inició una investigación interna para determinar si las ráfagas de viento superaron las previsiones habituales o si existió alguna falla en los sistemas de enganche y sujeción. El objetivo es revisar los procedimientos de seguridad y amarre para reducir la probabilidad de que incidentes similares vuelvan a ocurrir en jornadas de clima adverso.