Sólo dos de cada 10 mendocinos tiene refuerzo de vacunación Covid

Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Además, 7 de cada 10 tienen esquema primario completo. Sin embargo, hay más de 200 mil que no completaron el esquema primario de vacunación iniciado, lo cual hoy se considera equivalente a no estar vacunado.

Tras el entusiasmo ante el inicio de la vacunación Covid, los últimos días de diciembre de 2020 en el país, el surgimiento de nuevas variantes, más infecciosas llevaron a suponer un descenso en la protección. Ante esto las indicaciones de los especialistas han sido ampliar el esquema.

Con el ingreso de la variante Delta se advirtió que para tener protección contra el Covid y evitar cuadros graves era necesario completar el esquema primario de vacunación, que en Argentina requiere dos dosis en la mayoría de los casos. Con Ómicron esta recomendación fue más allá y se avanzó en los refuerzos (tercera dosis).

La campaña adquirió ritmo recién a mediados de 2021, ya pasado lo peor de la segunda ola. Hoy, transitando la tercera, 7 de cada 10 mendocinos tienen esquema primario completo. Es decir tienen segunda dosis o la alternativa monodosis de Cansino.

Esta última ha sido reservada a algunos pocos casos y la recibieron 7.506 personas en Mendoza, en tanto en la primera situación se encuentran 1.391.504 personas. Así suman 1.399.010 los habitantes con esquema primario completo. Es el equivalente a 69,59% del total de población si se toman en cuenta las proyecciones del Indec que le atribuyen a Mendoza 2.010.363 habitantes en 2021.

Con este mismo criterio, de acuerdo a lo publicado en el Monitor Público de Vacunación, 418.054 personas han recibido una dosis de refuerzo. Esto es equivalente a 20,79% de la población local, es decir que 2 de cada 10, tienen ese grado de protección.

Cabe recordar que en la provincia se vacuna a partir de los 3 años y que el refuerzo se coloca desde los 18, una vez cumplidos los 4 meses desde la última dosis del esquema primario. A esta altura de las circunstancias pueden acceder todos los habilitados, sin turno, en cualquiera de las sedes. Las autoridades están particularmente enfocadas en que la campaña avance rápidamente: la circulación de ómicron ha disparado los contagios desde comienzos de este año a niveles récord. Pero además, para dentro de un mes está pautado el comienzo de clases y pese a la tercera ola, la intención es sostener la presencialidad. Desde los gobiernos nacional y provincial sustentan la decisión en que consideran que la cobertura es buena y esto atenuará las infecciones y casos graves, aún así esperan en estas cuatro semanas apuntalarla en adolescentes y niños.

Sin completar esquema

Por otra parte, en Mendoza, hasta el jueves había 271.422 personas que se colocaron la primera dosis y no accedieron a la segunda. Con los nuevos criterios esto es considerado por las autoridades sanitarias el equivalente a no haber recibido vacunación. Más aún si se toma en cuenta que se estima que a partir del quinto mes comienza a decrecer la inmunidad adquirida.

En la provincia recibieron la primera dosis 1.658.577 personas, en tanto fueron inoculados con la segunda, 1.387.155.

Cabe señalar que entre quienes han recibido ambas, de acuerdo a los nuevos parámetros, son considerados con esquema completo en tanto no hayan pasado más de 4 meses desde que recibieron la última aplicación. Luego de esto se indica el refuerzo.

Un ejemplo de esto es que las nuevas disposiciones del Ministerio de Salud de la Nación en cuanto a aislamiento aplica el mismo criterio a quienes recibieron una dosis y los no vacunados.

Así, un contacto estrecho asintomático sin vacunación o con esquema incompleto deberá cumplir 10 días de aislamiento desde el momento del último contacto con el caso confirmado.

Adultos jóvenes

Las autoridades nacionales y provinciales vienen advirtiendo sobre la importancia de completar el esquema y hacen particular hincapié en los adultos jóvenes. Es que el segmento entre los 20 y los 39 años es el más rezagado entre los adultos en cuanto a esquemas completos.

Según datos publicados por la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Mendoza (Aclisa) entre 30 y 39 años se presenta la menor cobertura con dos dosis y es de 77%. Es incluso el que tiene menor proporción de vacunados con una sola dosis. De hecho, las autoridades locales hasta hicieron una conferencia de prensa hace unos meses para pedirles por favor que se fueran a vacunar.

Le sigue el de entre 20 y 29 años con 81,97% con dos dosis y una brecha de 20% con quienes recibieron la primera.

Ellos también muestran una particularidad: sí asistieron a colocarse la primera dosis y tienen una cobertura total si se toman en cuenta las proyecciones de población del Indec. Para ellos, con la segunda ola a pleno cuando les fue habilitada la vacunación, era prioritario cuidar a sus familiares del contagio, en gran medida porque muchos conviven con adultos en riesgo.

“Creo que como se ha extendido la adolescencia y la juventud este grupo todavía tiene convivencia con el grupo familiar, me parece que es una cuestión de solidaridad, que como viven con sus papás y con persona de mayor riesgo quizás se vacunen para protegerse a sí mismos pero también al núcleo familiar, después ya a los 30 es más raro que esto suceda”, conjeturó Nadal hace unos meses ante la consulta.

Sin embargo, muchos luego no fueron por la segunda. Entre los argumentos y conjeturas se cuentan la pérdida de temor al virus, cierto relajamiento, que no les gusta la marca de inoculante o que no quieren hacer filas para vacunarse.

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