sábado 24 de octubre de 2020

En los pacientes locales se han presentado consecuencias a nivel pulmonar, renales, cardiovasculares y musculares. / Orlando Pelichotti
Sociedad

Secuelas del coronavirus: ¿qué daños quedan en los pacientes tras recibir el alta?

Expertos mendocinos e investigaciones internacionales coinciden en marcar que en muchos pacientes persisten consecuencias en pulmones, corazón, riñones y cerebro. Queda, igualmente, mucho por estudiar, al tratarse en la Covid-19 de una enfermedad muy reciente

En los pacientes locales se han presentado consecuencias a nivel pulmonar, renales, cardiovasculares y musculares. / Orlando Pelichotti

Pasar el cuadro que genera la Covid-19 no es algo que necesariamente termina con el alta, sino que se sabe que en algunos pacientes deja secuelas. Estas pueden ser temporales y leves o de mayor gravedad y hasta permanentes. Lo que se ha observado en Mendoza es que muchos pacientes tienen las consecuencias que se describen a nivel internacional.

Por el momento, en los pacientes locales se han presentado consecuencias a nivel pulmonar, renales, cardiovasculares y musculares, por lo que requieren rehabilitación, durante la internación y a veces con posterioridad a ella. A esto se suman las temporarias y nada graves asociadas a la pérdida del olfato y el gusto, que pueden perdurar varios días después del alta.

Las consecuencias de la enfermedad provocada por el virus Sars CoV-2 están en estudio, dado que el virus se conoce hace apenas ocho meses. Esto es más cierto aún en el caso de Mendoza, donde los especialistas sostienen que dado que el virus llegó más tarde que al hemisferio Norte no se conoce más allá de lo inmediato.

“Es muy pronto, en tres o cuatro meses saber cuáles serán las secuelas”, destacó el subsecretario de Salud de la provincia, Oscar Sagás. De todas formas, los consultados advierten que tendrán relación directa con factores como la gravedad del cuadro, el tiempo de internación en terapia intensiva, comorbilidades o patologías preexistentes y la edad, ya que los cuadros graves se presentan comúnmente en mayores de 65 años.

¿Qué pasa con la capacidad respiratoria?

La reducción de la capacidad pulmonar es una de las principales consecuencias que se han identificado en estudios, incluso en pacientes que no llegaron a un estado crítico. “Las secuelas que pueden quedar son a nivel pulmonar en los pacientes que han tenido neumonías graves, las leves tienen una restitución ad integrum (total)”, explicó Sagás.

Detalló que quienes han tenido casos graves suelen ser bilaterales y han requerido terapia intensiva; luego tienen que volver a control porque se puede ir consolidando la secuela.

“Por lo general quedan con saturación de oxígeno bajo, con requerimiento de oxígeno momentáneo. Pero la consolidación de la secuela puede terminar en fibrosis pulmonar”, refirió.

Un estudio publicado en el Journal of the American Medical Association luego de un seguimiento hecho en Italia concluyó que, de 143 pacientes evaluados, 87,4% reportaba la persistencia de al menos un síntoma dos meses después del alta. De ellos sólo 12,6% había sido ingresado en cuidados intensivos.

Los investigadores creen que además podrían producirse daños permanentes y apuntan a la fibrosis pulmonar. Este impacto puede ser consecuencia de la intubación durante la internación (síndrome post- Unidad de Terapia Intensiva). Este “puede incluir la pérdida de fuerza muscular, cambios en la fuerza motora o sensibilidad debido a la disfunción del nervio, a la depresión, ansiedad, cambios cognitivos, deterioro de la memoria y de la capacidad para razonar”, detalla una publicación BBC Mundo.

¿Cuál es el impacto en el corazón?

“El paciente que estuvo en terapia intensiva y dejó de ser positivo queda con un proceso secuelar a rehabilitar, la rehabilitación visceral (de pulmón y corazón). También con un cuadro neuropático: capacidad muscular disminuida en todo su cuerpo”, detalló el director de Osep, Carlos Funes. La obra social de los empleados públicos cuenta con el hospital El Carmen, uno de los efectores que más pacientes con Covid-19 ha recibido en la provincia.

Señaló además que se ha visto mayor tendencia a la coagulación de la sangre, dado que el virus tiene características procoagulantes y se han presentado trombosis. Advirtió que algunos pacientes “quizás estaban con insuficiencia respiratoria y aparecieron con un cuadro tipo ACV, consecuencia aparente de la virosis”.

“Un estudio reciente llevado a cabo en Alemania halló que, de 100 pacientes recuperados, el 78% registró algún tipo de anomalía en el corazón más de dos meses después de ser dado de alta”, informó la BBC de Londres.

¿Qué pasa con los riñones y el cerebro?

“Un paciente puede hacer un fallo renal agudo, necesitará diálisis y con el tiempo puede quedar una falla renal”, comentó Sagas.

Sobre esto también se expresó Funes: “Cuando el paciente comienza con mala evolución puede tener un fallo multisistémico, es decir que comienzan todos los órganos a sufrir las consecuencias ya sea del proceso inflamatorio o del trombótico”. Una posibilidad es la falla renal crónica.

Por otra parte, según un informe de la Organización Panamericana de la Salud, en casos graves de Covid-19, la respuesta hiper-inflamatoria sistémica podría causar un deterioro cognitivo, como deficiencias en la memoria, atención, velocidad de procesamiento y funcionamiento junto con pérdida neuronal difusa. Y advierte: “La evaluación a largo plazo de manifestaciones clínicas de esclerosis múltiple será necesaria en pacientes recuperados de la Covid-19”.

Remarca además que se han observado diversos tipos de manifestaciones clínicas neuropsiquiátricas. Por otra parte, la entidad advierte sobre secuelas psicológicas, debidas a la situación traumática del proceso de contagio y recuperación.

¿También hay secuelas en los asintomáticos?

La epidemióloga ecuatoriana Catalina Yépez y exasesora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) expresó recientemente que hay estudios que revelan que personas que se han contagiado y no han presentado síntomas, pueden desarrollar consecuencias cardíacas o cerebrovasculares.

Lo hizo en una nota con Infobae en la que señaló que otra de las consecuencias es la llamada “niebla del Covid”. Se refirió así al cuadro de confusión mental que presentan algunos recuperados a quienes les cuesta articular palabras o hacer operaciones matemáticas simples.