10 de enero de 2026 - 12:14

Se metió al agua sin dudar y evitó una tragedia: el rescate del ministro de Turismo en un arroyo de San Luis

El ministro de Turismo de San Luis evitó una tragedia en Los Molles al ingresar a un arroyo crecido y auxiliar a dos turistas.

La repentina crecida del arroyo Los Molles sorprendió a turistas y visitantes, pero la rápida reacción de Juan Álvarez Pinto evitó un desenlace grave. El funcionario, que se encontraba en la zona por una actividad recreativa, actuó sin esperar refuerzos y logró poner a salvo a dos mujeres que no podían salir del cauce.

Una intervención decisiva en medio de la tormenta

El episodio ocurrió el viernes por la tarde, cuando el actual ministro de Turismo de San Luis, Juan Álvarez Pinto, recorría en bicicleta la zona de Los Molles. Minutos antes, había registrado en sus redes sociales la intensidad de la tormenta que se abatía sobre las sierras puntanas, un dato que anticipaba el riesgo que implicaban las precipitaciones en cursos de agua serranos.

Al llegar a las inmediaciones del camping El Talar, el funcionario se encontró con una escena compleja: colectivos con turistas, gran cantidad de visitantes y un arroyo que había aumentado su caudal de manera repentina. Aunque las banderas rojas ya estaban colocadas como señal de advertencia, varias personas se encontraban dentro del cauce, refrescándose sin dimensionar el peligro que implicaba la crecida.

Fue en ese contexto cuando Álvarez Pinto advirtió que algunas personas habían logrado salir a tiempo, pero otras permanecían atrapadas por la fuerza de la corriente. Entre ellas, dos mujeres mayores intentaban cruzar por una zona profunda del arroyo. La situación se agravó cuando una de ellas quedó con una pierna trabada entre piedras, sin posibilidad de moverse y visiblemente afectada por el miedo.

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Ante el riesgo inminente, el ministro tomó una decisión inmediata. Dejó su teléfono, pidió que se diera aviso a los bomberos y, aún vestido con indumentaria de ciclista, casco y zapatillas especiales, ingresó al agua. Según relató luego, sabía que la corriente podía intensificarse y que no había margen para la demora.

Dentro del arroyo, su primera acción fue tranquilizar a las mujeres y explicarles cada movimiento. Con indicaciones precisas, las guió hacia un sector con menor caudal, donde pudieron sentarse, recuperar el aire y recomponerse del susto. La maniobra se completó con la colaboración de otras personas que, desde la orilla, improvisaron una cadena humana con sogas para asegurar el traslado hasta una zona segura.

Álvarez Pinto explicó posteriormente que, cuando las sierras dejan de absorber el agua, cualquier lluvia intensa provoca crecidas repentinas que no dan aviso previo. Tras el rescate, se retiró empapado y retomó su regreso en bicicleta. Minutos después, bomberos de San Luis arribaron al lugar para asistir a otros visitantes que habían quedado aislados, entre ellos un hombre del otro lado del arroyo.

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