La disputa en torno al proyecto "Santa Madre" volvió a escalar en las últimas horas. Los sectores que impulsan la construcción del monumento en la rotonda, originalmente imagen de una Virgen, de calle Falucho y la Doble Vía del Este, en Rivadavia, difundieron un nuevo comunicado en el que endurecen su postura frente al municipio de Rivadavia y lanzan un desafío directo al Ejecutivo: "Si realmente apoyan el proyecto, demuéstrenlo con una firma".
El documento aparece pocos días después del intercambio público entre la Cooperativa Eléctrica de Rivadavia y la Municipalidad, que mantienen interpretaciones opuestas sobre las razones por las cuales la iniciativa aún no puede comenzar a ejecutarse.
Mientras la comuna sostiene que la obra cuenta con su respaldo y que se trata de un emprendimiento privado cuya autorización depende de Vialidad Provincial, los impulsores insisten en que existe una decisión política del Ejecutivo municipal que mantiene paralizado el proyecto.
"Basta de discursos"
El comunicado lleva un título que resume el tono elegido por sus autores: "Basta de discursos. Es momento de decisiones".
En el texto se afirma que Santa Madre "representa el esfuerzo, la fe y el compromiso de cientos de vecinos que sueñan con dejar un legado para las futuras generaciones", pero advierte que ese objetivo continúa frenado "por una decisión política".
Los firmantes sostienen que la Ordenanza 5293/25, aprobada por el Concejo Deliberante de Rivadavia, permitía avanzar con la obra, aunque recuerdan que parte de su contenido fue posteriormente vetado por el intendente Ricardo Mansur mediante la Resolución 3462/25.
Según la interpretación de quienes respaldan el proyecto, ese veto eliminó dos aspectos considerados centrales: la aceptación de la donación del terreno donde se emplazaría el monumento y el compromiso formal del Municipio de hacerse cargo de su conservación una vez terminada la construcción.
Un desafío público
El eje central del comunicado es un desafío dirigido directamente a las autoridades municipales.
"Si realmente apoyan el Proyecto Santa Madre, demuéstrenlo con una firma", expresa el documento.
En ese sentido, solicitan que el Ejecutivo acepte formalmente la cesión del terreno y asuma por escrito la responsabilidad de conservar el futuro monumento.
Para los impulsores, la etapa que les correspondía ya fue cumplida.
"Nuestra parte está cumplida. Hay voluntad, trabajo y compromiso. Lo único que falta es que quienes tienen la responsabilidad de gobernar dejen de impedir el avance de un proyecto que pertenece a toda la comunidad", sostienen.
Un legado para el departamento
El comunicado también busca instalar la idea de que la discusión excede a la actual gestión municipal y plantea el proyecto como una obra de largo plazo.
"Los cargos públicos son temporales. Las obras que engrandecen a un pueblo permanecen para siempre", afirman.
En ese marco, convocan a los vecinos a consultar la documentación pública relacionada con el expediente para formar su propia opinión sobre el conflicto administrativo que rodea al proyecto.
"La transparencia no debe temerle a la verdad", señalan.
Críticas al Ejecutivo de Rivadavia
El texto también contiene cuestionamientos hacia la postura adoptada por la Municipalidad durante los últimos meses.
"Cuando un gobierno pone obstáculos a una iniciativa que busca unir, inspirar y dejar un legado, tiene la obligación de explicar con claridad por qué lo hace. El silencio no puede reemplazar a las respuestas", expresa el documento.
Finalmente, los promotores sostienen que Rivadavia "merece autoridades que construyan junto a su gente" y cierran con una frase que sintetiza el mensaje político del comunicado: "La historia juzga los hechos, no los discursos".
Un conflicto sin resolución
La nueva declaración profundiza una controversia que comenzó en 2025, cuando se presentó el proyecto para construir un monumento monumental en la rotonda de acceso a Rivadavia por la Doble Vía del Este.
La iniciativa, impulsada por la Cooperativa Eléctrica, empresarios, profesionales, la parroquia local y un grupo de vecinos, prevé una escultura de aproximadamente nueve metros de altura, financiada íntegramente con aportes privados.
Mientras sus impulsores consideran que el veto parcial de la ordenanza impide avanzar con la obra, el Ejecutivo municipal sostiene que ese veto respondió exclusivamente a cuestiones legales y administrativas, y que nunca se opuso a la construcción del monumento. La Municipalidad incluso ha manifestado públicamente su disposición a hacerse cargo del mantenimiento de la obra una vez finalizada, aunque sostiene que ello puede instrumentarse mediante un convenio con Vialidad Provincial, sin necesidad de que el terreno sea transferido al dominio municipal.
Con este nuevo comunicado, la discusión vuelve a instalarse en la agenda pública de Rivadavia y deja en evidencia que, más allá del consenso que ambos sectores dicen tener respecto de la obra, persiste un desacuerdo profundo sobre el camino administrativo para hacerla realidad.