Hoy te presentamos un delicioso plato del chef Martín Córdoba, muy sencillo y sabroso, para preparar con pocos ingredientes que siempre tenemos en casa.
Un plato delicioso y reconfortante, con pocos ingredientes.
Los risottos se preparan a partir de un buen caldo y el estilo de cocción se consigue agregando el caldo de a poco y removiendo continuamente, para que el arroz vaya soltando su almidón y espese la preparación, quedando los granos enteros, pero tiernos y cremosos por dentro.
Pelar y sacar las semillas de la calabaza y cocinarla en el horno hasta dorarla bien. Después mezclar con el caldo y mixear todo. También se puede hervir, pero al horno se consigue más sabor.
Hecho el caldo, picar la cebolla en brunoise y cocinarla en una olla con los 20g de manteca y el aceite de oliva calientes hasta que dore.
Agregar el arroz e ir revolviendo para que se impregne de la materia grasa y vaya tomando un color traslúcido.
Incorporar la zanahoria en brunoise, desglasar con el vino blanco y cocinar por unos minutos para que se evapore el alcohol.
Empezar a agregar el caldo de calabaza de a dos cucharones y revolviendo continuamente. Al notar que se está secando y parecer que está al borde de pegarse, agregar dos cucharones más y seguir hasta que solamente quede un cucharon para agregar.
Incorporar los 60g de manteca restantes y el queso rallado, revolver, agregar un último cucharón de caldo, dar 1 minuto más de cocción revolviendo y ¡listo!. Nuestro risotto cremoso ya está preparado.
Tips
Es importante que el caldo esté bien caliente para no cortar la cocción en ningún momento.
Los mejores arroces para hacer risotto son los italianos: carnaroli, arborio o vialone nano y se consiguen en cualquier supermercado.
El chef
Martín Córdobanació en Buenos Aires y desde chico despertó su pasión por la cocina, de la mano de su abuelo materno, con quien pasaba horas haciendo clásicos de la pastelería y panadería. A los 18 años comenzó la carrera de profesional gastronómico y pastelero profesional en el Instituto Argentino de Gastronomía (IAG).
Llevó adelante un emprendimiento personal durante varios años de catering y servicios sociales. Se desempeñó como encargado y visual merchandising en una cadena de bazar gastronómico de Buenos Aires, donde aprendió acerca de food styling.
Desde hace tres años es el chef y pastelero de una pastelería boutique en el bajo de San Isidro. Su cocina se caracteriza por buscar lo simple y gourmet de los “sabores de la abuela”.