La grasa abdominal es una de las razones estéticas con la que más luchan los hombres -aunque las mujeres no están exentas-, pero lo más importante es que la “panza cervecera” puede ser un indicio de graves problemas de salud.
La grasa abdominal es una de las razones estéticas con la que más luchan los hombres -aunque las mujeres no están exentas-, pero lo más importante es que la “panza cervecera” puede ser un indicio de graves problemas de salud.
Entre los profesionales se lo denomina “síndrome metabólico”, y está relacionado a un colesterol alto, hipertensión, resistencia a la insulina, a largo plazo diabetes y con aterosclerosis (tapones en las arterias).
Fisiológicamente sucede que la grasa abdominal rodea algunos de los órganos más importantes como el hígado, el estómago y los intestinos. Y si bien tener los brazos más tonificados o el pecho más ancho son partes del cuerpo más tentadoras para trabajar, el abdomen no puede quedar atrás ya que se trata de prevenir enfermedades graves.
También conocida como grasa visceral, se almacena en la cavidad abdominal y comparte espacio con órganos importantes por eso es que su cuidado es fundamental. Esta grasa se destaca por bombear varias sustancias inflamatorias, lo que interfiere con las hormonas que regulan el apetito, el peso, el estado de ánimo, la función cerebral y eleva los niveles de cortisol, responsable de regular el estrés.
De hecho, la grasa abdominal está asociada con un mayor riesgo de enfermedades como la diabetes o problemas cardíacos. La buena noticia es que la “panza cervecera” es totalmente evitable con un buen hábito alimenticio y actividad física que lo complemente. Con respecto a esto último, los especialistas recomiendan dos tipos de ejercicios, de fuerza y aeróbico.
Sin embargo, también es importante aclarar que no se puede hacer un trabajo puntual para bajarla, sino que va de la mano con un descenso generalizado del peso. En este sentido, especialistas de Mayo Clinic recomiendan lo siguiente para disminuir la grasa abdominal: