Al pie de la montaña más alta de América, donde el oxígeno no abunda y cada paso se hace màs pesado en la medida en que uno se acerca a la cumbre, ya comienzan a soplar los vientos de cambios. El “Nuevo Aconcagua ”, el mega proyecto a través del cual el Gobierno de Mendoza busca reorganizar la forma en que se prestan servicios en el parque, ya tiene protagonistas.
Son 12 los oferentes que se presentaron para operar dentro del Parque Provincial Aconcagua, en un proceso que promete cambiar de raíz la forma en que se gestiona -y, sobre todo, se controla- uno de los grandes íconos naturales de Mendoza.
Un gigante que se reorganiza
El cerro Aconcagua -también conocido como el “Techo de América”, con sus 6.962 msnms- dejará atrás un esquema histórico de prestación de servicios basado en permisos precarios para avanzar hacia un sistema de concesiones por 20 años, con reglas claras, mayor control y exigencias ambientales inéditas.
La licitación pública nacional e internacional ya dio su primer paso fuerte con la apertura de sobres con 12 empresas interesadas en operar dentro del parque. Ahora comienza una etapa clave.
“Ya tenemos a 12 oferentes y tenemos que empezar a evaluar cada oferta. Se recibieron el jueves, vimos si cumplían con lo básico. Y ahora viene el momento de conformar la comisión evaluadora”, explicó el director de Áreas Protegidas de Mendoza, Iván Funes Pinter.
Según detalló, el proceso será exigente, pero detallado; y permitirá elaborar un orden de mérito entre los oferentes.
“Es un arduo trabajo calificar cada propuesta. En base a eso, se arma un orden de mérito, y todo esto va a tomar cerca de un mes”, detalló.
Cómo será el nuevo modelo
El corazón del cambio está en la forma de organizar el parque. En la nueva estructura, el territorio ha sido dividido en parcelas dentro de los campamentos, y cada unidad concesionable tendrá 50 m2.
Pared Sur 4
La expedición de Alejandro Randis, Miguel Sánchez, Daniel Rodríguez y Domingo Álvarez que hizo cumbre en el Aconcagua el 23 de febrero de 1986 por la Pared Sur.
“Se ha dividido todo el parque en parcelas y hay una grilla dentro de cada campamento. Cada oferente puede proponer qué hacer en esa unidad”, detalló Funes Pinter.
El nuevo esquema se caracteriza por ser competitivo, claro y flexible, ya que los oferentes deberán alcanzar un mínimo de 60 puntos en la evaluación para quedar en carrera. Estos puntos se alcanzan en base al cumplimiento de requisitos, y los ambientales son los que mayor valor tiene-
Los oferentes podrán acceder a parcelas específicas y, en caso de superposición de propuestas para una misma unidad, competirán por el mismo espacio. Además -y al igual que ocurre en la actualidad-, seguirá siendo viable la convivencia entre prestadores en los campamentos, aunque en distintas parcelas.
“La idea es ser ordenados y estrictos”, resumió el funcionario.
El eje ambiental, ahora en el centro
Si hay algo que define y caracteriza al “Nuevo Aconcagua” es el peso del componente ecológico. Por primera vez, se exigirá un plan ambiental y de compensación obligatorio.
Así será el "nuevo" Aconcagua: reubicación de campamentos, control de agua, energía solar y plan para residuos
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gentileza
“Los prestadores van a tener que aportar algo, ya sea en investigación o trabajo, para compensar el impacto del turismo”, explicó Funes Pinter.
Ese aporte permitirá, por ejemplo, financiar proyectos científicos, generar datos sobre zonas sensibles y también justificar restricciones en áreas protegidas (glaciares, sitios de biodiversidad o de arqueología, entre otros)
“Esto va a incrementar la información que tenemos del lugar y mejorar la toma de decisiones”, agregó.
Más control sobre agua, residuos y energía
El nuevo esquema también redefine el control operativo que se hace sobre esta Área Natural Protegida (ANP).
Como hasta el momento, se seguirá exigiendo a los prestadores que bajen los residuos en helicóptero (con costos a cargo de cada operador y antes de llegar a las 20 bolsas acumuladas).
Pero, además, se incorporarán medidores de consumo de agua en los distintos campamentos y se incentivará el uso de fuentes renovables de energía.
Patrulla de Rescate Aconcagua
Patrulla de Rescate del Parque Aconcagua
“Hoy el control principal es sobre los residuos. Pero ahora vamos a sumar medición de agua y eficiencia en el uso de recursos”, explicó el director.
Cobro por espacio y no por carpas
Además, Funes Pinter aclaró que también cambiará el modelo económico con que se maneja el Parque Provincial Aconcagua. “Antes se cobraba por unidades habitacionales, ahora se paga por superficie total (unidades de 50 m2). Eso nos permite un mayor control”, insistió el funcionario.
Otro de los pilares del flamante sistema será el seguimiento continuo. Aunque las concesiones serán por 20 años, el desempeño será evaluado todos los años.
“Se va a evaluar si cumplieron con lo ambiental, el uso del agua y lo que propusieron. Eso nos da más capacidad de control”, afirmó Funes Pinter.
Minaev Andrei murió mientras dormía en Plaza de Mulas.
Y agregó que el objetivo es pasar de un esquema basado en la experiencia acumulada a uno con reglas explícitas, medibles y auditables.
Cuándo entra en vigencia el modelo del "Nuevo Aconcagua"
Los tiempos ya están en marcha y la evaluación de ofertas demandará cerca de un mes.
“La idea es que la temporada que viene ya esté todo operativo. En agosto tenemos que tener definido quiénes son los prestadores y cuáles son sus parcelas”, adelantó el funcionario.
Esto permitiría que el nuevo modelo comience a funcionar plenamente en la temporada 2026 - 2027, marcando un antes y un después en la gestión del parque.
Un cambio histórico en la montaña más alta de América
El Aconcagua se ha convertido en un símbolo, un desafío y una marca global para Mendoza. Cada temporada, decenas de miles de personas llegan desde todo el mundo para intentar la cumbre o recorrer sus senderos y campamentos.
En ese sentido, y valga la expresión. el “Nuevo Aconcagua” busca estar a la altura de ese prestigio, con más orden, más control y más cuidado ambiental en un entorno por más extremo y frágil.