Días enteros haciendo cuentas y números, buscando alternativas. Una vez más, las infaltables rifas y bingos -que siempre son aliados- y cuanta idea les dicatara la creatividad para seguir adelante. Pero esta vez no alcanzaba. La deuda superaba los 12 millones de pesos y crecía a un ritmo imposible de sostener y, por primera vez en 13 años, en el refugio para perros adultos callejeros "Ángeles de cuatro patas sintieron que habían llegado al límite. Por eso anunciaron, vía redes sociales, la triste decisión de cerrar el refugio y comenzar a buscar hogar para los 241 perros que viven allí.
Sin embargo, lo que parecía el final terminó convirtiéndose en una historia de resiliencia y esperanza, una vez más. Porque cientos de mendocinos -y de personas de otras provincias-, se conmovieron con la historia e hicieron llegar su ayuda en forma de donaciones. Tanto que, en apenas un día y medio, reunieron el dinero necesario para cancelar esa monstruosa deuda.
Nueva oportunidad para 241 perros: refugio debía más de $12 millones e iba a cerrar, pero la gente los salvó
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"Fue impresionante. Nunca imaginamos una respuesta así. La gente siempre ayuda, pero fue la primera vez que llegamos al extremo de considerar cerrar", resume, todavía emocionada, Beatriz Méndez, referente del refugio ubicado en el piedemonte de Godoy Cruz.
Además de conseguir el dinero necesario para cancelar la deuda, recaudaron 4 millones más para futuros gastos (de esos que siempre surgen)
"Tapábamos un agujero y aparecía otro"
La situación económica del refugio para perros "Ángeles de cuatro patas" venía deteriorándose desde hacía varios meses. Como si ya no fuese suficiente con ello, el invierno terminó siendo el golpe más duro para un refugio donde casi todos los perros son ancianos.
"Veníamos de varias semanas estudiando qué hacer y buscando la forma de cancelar las deudas. Teníamos 10.241.000 pesos de veterinaria, otros 2 millones de pesos de alimentos, además del mantenimiento del predio y del sueldo del cuidador que trabaja durante las noches. Cuando lográbamos tapar un agujero, aparecía otro", cuenta Beatriz.
A diferencia de otros refugios, en "Ángeles de cuatro patas" la mayoría de los animales tiene una edad avanzada. Son perros rescatados que ya atravesaron gran parte de su vida y que, justamente por eso, requieren muchos más cuidados.
"Todos son viejitos. En invierno se enferman mucho
más. Todos los días llevábamos tres o cuatro perros a la veterinaria, además de las operaciones que había que hacerles. Llegó un momento en que no dábamos más", recuerda.
Nueva oportunidad para 241 perros: refugio debía más de $12 millones e iba a cerrar, pero la gente los salvó
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Todo ello fue convirtiéndose en la impagable deuda que, además, crecía cada vez más y más, como una bola de nieve en caída libre.
"Le buscamos una y mil vueltas, pero lamentablemente concluimos que la única alternativa era cerrar y dar en adopción a todos los perros", agrega la voluntaria.
El comunicado que movilizó a todo el país; un antes y un después
Sin otra alternativa, la referente de "Ángeles de cuatro patas" procedió a anunciar en redes sociales el triste cierre del refugio, acompañado con el pedido de búsqueda de familias para los 241 perritos. "Realizamos este comunicado con muchísimo dolor, pero lamentablemente la situación nos ha superado", concluía en el mensaje Beatriz Méndez.
Sin embargo, lo que ocurrió después de publicar el anuncio sorprendió incluso a quienes llevan años trabajando en el refugio. Y es de esas cosas que, además, ayudan a seguir creyendo en la humanidad.
"El comunicado tuvo tanta repercusión que en un día y medio se juntó toda la plata que necesitábamos, y más también", destaca Bea, aún emocionada y agradecida.
No se trató de la primera vez en que el refugio atravesaba dificultades económicas (y probablemente no sea la última tampoco). De hecho, el año pasado también había logrado cancelar una importante deuda veterinaria, también gracias a una campaña solidaria.
Pero esta vez el escenario era diferente. Porque, si bien ya conocían de la solidaridad de las personas al momento de necesitar donaciones, nunca habían considerado seriamente cerrar las puertas.
"Siempre hacíamos rifas, bingos y lográbamos pasar la tormenta. Pero ahora no alcanzaba. Avanzábamos cien y retrocedíamos doscientos", resume.
Un refugio para aquellos perritos sin familia
"Ángeles de cuatro patas" funciona desde hace 13 años en el piedemonte de Godoy Cruz. Antes estaba ubicado en Las Heras, donde Beatriz colaboraba como voluntaria. Con el traslado al nuevo predio, ella quedó al frente del proyecto.
Actualmente viven allí 241 perros, la enorme mayoría adultos mayores, muchos de ellos ciegos, enfermos o con tratamientos permanentes.
Precisamente por estas realidades, encontrarles un hogar suele ser mucho más difícil que en otros refugios. Aun así, todos están disponibles para adopción.
"La gente puede venir a conocernos, recorrer el refugio y ver cómo trabajamos", remarca Beatriz.
El desafío ahora es evitar otra crisis
Aunque la deuda ya pudo ser saldada, en el refugio saben que el verdadero desafío recién empieza y apunta a evitar que una situación similar vuelva a repetirse. Por eso lanzaron una campaña para sumar socios.
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"Estamos pidiendo personas que quieran asociarse. La cuota es de 2.000 pesos por mes y eso nos permite afrontar los gastos diarios antes de que se transformen en una deuda enorme", explica la responsable.
La respuesta también fue inmediata. Porque la semana pasada cerró con 250 socios para "Ángeles de cuatro patas", mientras que ya hay 300.
Además, Beatriz Méndez explicó que otra forma de colaborar consiste en apadrinar a alguno de los perritos, ayudando económicamente para la compra de su alimento, sus vacunas o sus tratamientos veterinarios.