Vecinos de la ciudad costera de Mar del Plata denunciaron que se encuentran sin suministro de gas desde hace más de 24 horas, en medio de una ola de frío polar que azota a la ciudad.
Vecinos de la ciudad costera de Mar del Plata denunciaron que se encuentran sin suministro de gas desde hace más de 24 horas, en medio de una ola de frío polar que azota a la ciudad.
Vecinos de la ciudad costera de Mar del Plata denunciaron que se encuentran sin suministro de gas desde hace más de 24 horas, en medio de una ola de frío polar que azota a la ciudad.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, una vecina de la ciudad manifestó: “Acá llegaron a hacer, hasta donde yo vi, 6 grados bajo cero de sensación térmica, hoy a las 8. No tenés para calefaccionarte, ni para bañarte si tenés que ir a trabajar, ni para un plato caliente de comida o para cebarte un mate”.
El corte afecta a familias con niños, personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas y trabajadores que dependen del gas para realizar sus tareas cotidianas. “No soy yo, es toda la gente. Hay gente con bebés, con tratamientos clínicos. A toda la gente le pasa lo mismo”, expresó.
Según denuncian, la falta de gas no se debe a una caída de presión como se informó oficialmente, sino a un problema estructural vinculado con la falta de reservas y la prioridad en la exportación. “No hay gas directamente. Entonces, al no haber gas, no hay nada que comprimir para mandar a las cañerías y abastecer”, explicó la mujer.
Otro vecino detalló el trasfondo del problema: “No hay política de Estado. El gas se está exportando y a los empresarios les conviene agarrar los dólares. Liberaron la importación y no hay control sobre el consumo interno del país. Ese es el verdadero problema que tenemos”.
Además, denunció: “El gas se lo están llevando en camiones a Chile porque pagan en dólares y lo que leí ayer es que se lo quieren llevar también en barco por las costas de Río Negro. Ya arrancaron en mayo”.
Frente a esta situación, los vecinos aseguran no haber recibido respuestas claras de las autoridades: “Se tiran la pelota entre Nación, Provincia, el municipio y la empresa distribuidora, pero nos dicen que es muy posible que no haya solución porque excede a la empresa”.
El panorama, según relataron, podría empeorar aún más. “Los generadores que abastecen de electricidad funcionan a gas. Si no hay gas, se podrían quedar sin luz. Y sin luz, también sin agua. Es una cadena. Nos estamos yendo a un apocalipsis”, advirtió la mujer.
Además, manifestaron que “los compresores están preparados, pero no tienen gas para comprimir. Están abasteciendo con camiones tanque de propano, pero ahora va a empezar a faltar el envasado también. Mar del Plata tiene el combustible más caro y encima se está quedando sin gas”.
Hasta el momento, no se informó de protestas o movilizaciones en los barrios afectados, pero los vecinos no descartan organizarse si la situación persiste. Mientras tanto, muchos aseguran que seguirán asistiendo como pueden a los más afectados. “Estoy abasteciendo a los clientes que puedo, pobre gente que está sin gas. Corriendo a dos manos”, concluyó el vecino.
Las autoridades locales informaron que, pese a que la situación del gas es en todo el país, lo que provocó que se corte el suministro para abastecer las viviendas, la situación en Mar del Plata es aún peor desde el martes luego de que se notificara que la presión disminuyó abruptamente.
Esto motivó a que en las últimas horas el intendente Guillermo Montenegro se reúna con el Comité de Crisis de la Municipalidad de General Pueyrredón para determinar los pasos a seguir.
Allí resolvieron suspender las clases en todos los niveles para este jueves, así como también los turnos del sistema municipal de educación.
A su vez, se dispuso la interrupción de todas las actividades en espacios deportivos, culturales y en establecimientos con alto consumo de gas, informaron desde el medio 0223.
Entre las medidas implementadas para abastecer las casas y los hospitales, entre otras instituciones, está el corte total del suministro a estaciones de GNC, consumidores industriales, shoppings y centros comerciales. También se ordenó el cierre de restaurantes y cafés en el turno nocturno.
Aunque la idea de estas medidas es proveer gas en las viviendas, las autoridades locales solicitan que los usuarios moderen el consumo en sus domicilios.